facebook twitter instagram youtube
  • INICIO
  • ESCRITORES
    • Nirek Sabal
    • Gabriel Ramírez
  • PÁGINAS AMIGAS
    • Dos minutos, cuarenta segundos y una trompeta
    • Dos minutos, cuarenta segundos y una novela
    • La Vida del Revés
  • CONTACTAR

Dos minutos, cuarenta segundos y una claqueta




La guerra es eso que hace un hombre (pocas veces las mujeres) buscando un grado de infelicidad común que impide al ser humano sentirse pleno. La guerra es eso que siega la vida de millones de personas al cabo del año y lo hace a cambio de nada. La guerra es eso que nos pasa factura durante décadas y convierte las sociedades en hervideros que preparan el siguiente conflicto como si fuera la cosa más normal de las que pueda hacer alguien en este mundo.

Pero, aun siendo un verdadero desastre, en una guerra cabe todo. Incluso la bondad y el arte. Es algo tan extraño eso de matarse unos a otros que cualquier cosa puede pasar alrededor de un conflicto en el que miles de vidas desaparecen cada jornada. Nadie debe escandalizarse con esto. ¿Cuántos cuadros representando batallas y escenas violentas hay en los museos de todo el mundo?

Pierre Lemaitre entregó un relato estupendo titulado como la película de Albert Dupontel. ‘Nos vemos allá arriba’. Una novela excelente que fue premiada con el Goncourt en 2014. Por ello, resulta una paradoja que la película tenga las fortalezas colocadas en lugares diferentes al guion. Dupontel adapta bien el texto de Lemaitre, pero olvida que una novela no es un guion y que la literatura no es cine. En cualquier caso, no se trata de un libreto especialmente flojo. No, el problema es que la película está a un nivel técnico asombroso y el guion no lo está. Ni más ni menos. Está bien, pero no es suficiente.

Ahora bien, ‘Nos vemos allá arriba’ (‘Au revoir là-haut’, 2017) es una película estupenda. La puesta en escena es un primor. Todos los detalles parecen estar cuidados al máximo, la sensación de uniformidad es aplastante. El vestuario extraordinario. Pocas veces la integración de ese vestuario en la paleta de colores que se despliega en pantalla fue tan importante. La peluquería y el maquillaje exactos.

La cámara de Abert Dupontel se mueve con elegancia, a veces a una velocidad imposible sin que moleste al espectador. Los planos secuencia (los del arranque de la película especialmente) están justificados y su utilidad para la estructura narrativa es absoluta. Los planos cortos buscando lo mejor de la interpretación de Nahuel Pérez Biscayart se entregan desde el mejor de los encuadres. En este caso es especialmente importante ese acierto puesto que el argentino se pasa el noventa por ciento del tiempo tras una máscara. Le quedan los ojos y el movimiento corporal para encarnar un papel lleno de matices que, además, es entrañable. El realizador Dupontel, encarna a otro de los personajes protagonistas. Si Pérez Biscayart intenta representar esa zona que ocupa el arte dentro de un conflicto, una estética de la violencia que existe aunque resulte dolorosa; Dupontel defiende un personaje que representa la bondad, la esencia blanca y cristalina que un ser humano conserva aunque tenga que vivir el peor de los momentos de su vida. El resultado pendula entre lo patético y lo irónico, entre lo bello y lo repugnante.

El argumento tiene algún problema de profundidad al armarse con una serie de subtramas que van debilitando el cuerpo central narrativo y que, a cambio, aportan poca cosa. Por ejemplo, la relación de un antiguo oficial que estuvo al mando de los protagonistas durante la guerra pierde potencia a medida que avanza el relato cuando es fundamental. Queda prendida con alfileres a costa de imágenes espectaculares que presentan una fiesta maravillosa por loca y divertida. Pero, hay que insistir, se perdona puesto que el conjunto es una maravilla. Y porque nos dibujan nuestro propio universo en un ámbito que pertenece a la ficción. De eso va el arte, de colocarnos al lado de lo que somos para que nos entendamos.

Merece la pena acercarse y echar un vistazo a este trabajo entrañable, espectacular, colorista, sorprendente, honesto y divertido. Si alguien ha leído la novela no debe preocuparse. Aunque la adaptación es cercana al original, la puesta en escena convierte la trama conocida en una carga llevadera. Es más, creo que conviene leer la novela antes de mirar la pantalla.

Nirek Sabal

Older Posts

TRADUCTOR

SÍGUENOS

LO MÁS LEIDO

  • 'Leaving Las Vegas': El amor envuelto en un oscuro destino
      ¿Tiene lo tenebroso una estética deliciosa? Puede tenerlo. ¿Es posible hacer cine amargo, oscuro, doloroso y que guste a la mayor parte de...
  • ‘Blade Runner’: La desintegración del ser humano
    ‘Blade Runner’ es una muy buena película. Esto es algo indiscutible. Pero se queda a medio camino en algunos aspectos técnicos y de contenid...
  • 'Andrei Rublev': Imagen, sonido y simbología
    ¿Qué compromiso adquiere un artista con el resto de las personas, con él mismo o con el propio arte? ¿Hasta dónde puede llegar? ¿Qué relació...
  • Somos lo que llegamos a imaginar. La película de nuestras vidas
    Somos lo que aprendimos, lo que recibimos o perdemos cada día de nuestra vida. En la escuela, en casa, en la calle, de nuestros mayores, de ...
  • 'Solaris': La soledad del ser humano
    Esta película de Tarkowski llega de la mano de una magnífica novela escrita por Stanilaw Lem. Se ajusta en lo que puede y en lo que quiere e...
  • Cine para esta Semana Santa
    La figura de Jesús de Nazaret ha dado mucho de sí en la historia del cine. Grandes realizadores se han acercado a él buscando soluciones div...
  • 'Pobres criaturas': ¿Deliciosa o escandalosa?
      ‘Pobres criaturas’ (‘Poor Things’, 2023) puede generar grandes amores y rechazos descomunales al mismo tiempo. Y no me refiero a que a uno...
  • 'Oppenheimer': Mucho ruido y algunas nueces menos de lo esperado
      'Oppenheimer' es una buena película aunque es un trabajo que lleva adosados una serie de problemas que no son menores. En primer...

ARCHIVO

  • enero (3)
  • octubre (1)
  • agosto (1)
  • marzo (1)
  • enero (2)
  • diciembre (2)
  • noviembre (9)
  • octubre (8)
  • septiembre (10)
  • agosto (2)
  • julio (5)
  • junio (5)
  • mayo (3)
  • abril (2)
  • marzo (25)
  • febrero (9)

CONTACTAR

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

VISITAS



Copyright © Dos minutos, cuarenta segundos y una claqueta | Adapted by BD | Política de Privacidad