nov 18 2011

El corazón del ángel

Las cosas del demonio son siempre inquietantes. Las cosas de los detectives privados, bien contadas, son fascinantes. Unir ambos escenarios en uno solo y hacerlo con acierto es un reto que puede terminar siendo un producto de lo más atractivo.
El corazón del ángel es eso. Una historia en la que se investiga el mal y enseña el único camino que existe para lograrlo: estar dentro. Si no es desde el mismísimo infierno nada se puede saber de él.
Se trata de una buena película, una película que no es apta para aquellos a los que la sangre y el asunto demoniaco les desagrade especialmente, una película que deja un sabor de boca desagradable. Además de esto (casi todo lo oscuro, teniendo un poquito de gracia al contarlo, produce el mismo efecto), El Corazón del ángel tiene algunas cosas muy buenas. Por ejemplo, el guión está bien diseñado y su autor es bastante honesto. Las trampas argumentales son mínimas. Un espectador atento puede intuir desde el principio qué es lo que sucede sin convertir en previsible la trama. Evidentemente, un segundo visionado de la película pierde mucha emoción. Otro ejemplo de cosas buenas es la actuación de Mickey Rourke. Está muy bien en su papel. Y, además, el vestuario, el maquillaje y la peluquería casan a la perfección. Por su parte, Robert DeNiro (aunque en un papel menor) llena la pantalla con una sonrisa miedosa y una actitud muy lograda desde el punto de vista interpretativo. Alan Parker, el director, hizo un trabajo magnífico en la dirección de actores. No sólo con Rourke y DeNiro. Lisa Bonet (algo sosita) y Charlotte Rampling se mueven con gracia y cumplen bien. Más cosas buenas. Por ejemplo, la cuidadísima partitura de Trevor Jones y los temas elegidos para completar el trabajo musical. Girl of my dreams, Honey Man Blues o Sunny Land son algunos ejemplos de ello. Cada escena se acompaña por la música más apropiada. Y los matices de la imagen son una maravilla. Aunque sólo fuera por escuchar buen jazz (casi todo blues) merecería la pena ver El corazón del ángel.
Sería una pena hablar de la trama teniendo que desvelar algo de ella. Por tanto, me voy a resistir a la tentación. Sólo diré que, a pesar de un final que se resuelve entre algún atropello que otro, la estructura resiste muy bien la carga expresiva y narrativa. La película es adaptación de una novela firmada por William Hjortsberg que tituló Falling Angel.
En cualquier caso, lo que si se puede decir es que, terminada la película, el espectador se queda con los pelos de punta por muchas razones. El Lucifer de DeNiro es inquietante; las muertes horrorosas; el mundo un poco más oscuro. Con algo de miedo en el cuerpo, vaya. Y sin muchas ganas de comer huevos duros. Ya saben que para muchas religiones representan el alma humana (el personaje ya se encarga de recordarlo). Almas y diablos es mala cosa para la tranquilidad personal.
© Del Texto: Nirek Sabal


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sep 3 2010

Iron Man 2: Flotando en un mar de nubes

Subo en un avión tras ingerir una hamburguesa globalizada. No hay otra cosa para tomar en esta terminal. Una vez has entrado en ella ya no cabe la posibilidad de abandonarla ni para ir a la siguiente y comer algo en condiciones.
Tras el retraso anunciado ya estoy dentro del avión. Me agarro a una almohadita, a una manta y empiezo a dormitar. Aviso del Comandante, el dia está despejado. Sigo bostezando mientras una señorita tocada con un gracioso casquete me entrega un programa de películas que, ya me avisa, no  tiene títulos en español, unos auriculares psicodélicos, junto a un tentempié de frutos secos y zumo de manzana. De aquí no puede salir nada bueno. Rumio una especie de garbanzos secos mientras frente a mi aparece una minúscula pantalla y unos flashes terroríficos..
Creo que algo no me ha sentado bien. Veo aparecer unos tipos muy raros con unas corazas extrañas, me parece ver el circuito de carreras de Montecarlo, y a los tipos metálicos que se dan una somanta de palos. Me pregunto si me estaré alienando o es que, simplemente, lo que aparece en la pantalla es una gran mamarrachada. Proyectan Iron Man 2. Disfruto de ella en versión original, no entiendo nada y no por una cuestión del idioma de Shakespeare sino porque es una chorrada tan mal hecha que no hay por donde cogerla. La temática, el tan manido bien contra el mal y, para ello, un gran despliegue de medios técnicos puestos al servicio de la nada. Creo sinceramente que Jon Favreau, su director, se ha lucido de lo lindo con esta película.
Tony Stark (Robert Downey Jr.) es Iron Man, el superhéroe enmascarado. Todo el mundo lo sabe. El Gobierno quiere que dé a conocer al ejercito los secretos de sus armaduras. El bueno de Tony se resiste a ello pues cree que esa información puede ser mal utilizada. Junto a Pepper Potts (Gwyneth Paltrow) y James “Rhodey” Rhodes (Don Cheadle), Tony forja alianzas nuevas y se enfrenta a nuevas y poderosas fuerzas. Justin Hammer (Sam Rockwell), su competencia en la creación de armas, se ha propuesto desbancar a Stark con nuevos ingenios malignos; Vanko(Mickey Rourke) que mientras estaba encerrado en una prisión rusa ha creado su propio traje de batalla que lanza una especie de látigos resplandecientes y devastadores. Hammer y Whiplash aunarán fuerzas para derribar a Tony Stark. Natasha (Scarlett Johansson), que tiene su propio alter ego, Black Widow, es la nueva ayudante de Stark que además de ayudar a eliminar a los malos, creará una bonita tensión sexual en el film
La señorita del casquete grana y labios de fresa me hace bajar la persiana de la ventanilla. No sé si es una invitación a dormir o lo es para dar ambiente al bodrio que se asoma en la pantallita. Tipos que vuelan propulsados dentro de armaduras letales; explosiones por doquier;  guapas y listas salvando al mundo… y yo que me pregunto cuánto dinero debe haber costado hacer esta mierda en la que hasta el apuntador es una estrella de Hollywood.
Los actores, los que ya le hes dicho (Gwynette Paltrow, Robert Downey Jr., Don Cheadle, Jon Favreau, Mickey Rourke, Sam Rockwell y Scarlette Johanson) no es que lo hagan mal, es que son lo peor y yo que no puedo escapar. Unos que quieren salvar el mundo, los otros que quieren acabar con el salvador , y yo, aquí atrapada en un Boeing con una bandeja de comida nauseabunda y una película enfrente más nauseabunda aún.
El bueno, Robert Downey Jr., que con sus manitas crea y lanza esferas luminosas, ejércitos muy raritos; el malo, muy malo, feo y asqueroso, Mickey Rourke, intenta terminar con el buenisísimo. Un bodrio.
Esta película, basada en los cómics de Iron Man, que apareció en el mercado en el año 1963 en la revista Tales of Suspense, deja tanto que desear que hubiera sido muy saludable que no se rodara jamás. Que no se estropeara lo novedoso y fresco que el cómic fue en su momento.
Una vez más queda puesto de manifiesto que ni unos actores de renombre (a veces inexplicablemente renombrados), un presupuesto multimillonario y unos efectos especiales grandiosos garantizan la bondad de una película.
Así que, visto lo visto, consigo desconectar la clavija de los auriculares y me pongo a contemplar el mar de nubes por el que floto. Paso de seguir viendo este bodrio.
© Del Texto: Anita Noire


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ago 18 2010

The Expendables: Viejas glorias desaprovechadas

Barney Ross es el líder de un grupo de hombres estrechamente unidos que viven al margen de la sociedad. Cuando el misterioso Sr. Church les ofrece un encargo que nadie más aceptaría, Barney y su equipo se embarcan en lo que parece ser una misión rutinaria: derrocar al general Gaza, el dictador asesino de la pequeña isla de Vilena, y poner fin a años de muerte y destrucción inflingidas a su gente. Pero las cosas no son lo que parecen y se verán atrapados en una peligrosa red de engaños y traiciones.
Qué decir, hoy estaba perezoso para sinopsis y no he hecho más que copiar de una web de cine y pegarla tal cual en esta crítica. Aunque se podría resumir aún más… Hay que derrocar a un general y para ello llaman a una panda de viejales llenos de testosterona que resulta que son mercenarios. Ostias, explosiones y más ostias. Creo que esta última sinopsis se aproxima mejor a la idea que le vendió y coló Stallone (director, guionista y actor de este film) a la productora porque, sinceramente, esta película no hay por donde cogerla. Yo soy fan devoto del cine de acción ochentero, y sobretodo de Stallone, que aunque presume de musculitos y mirada perdida, siempre ha sido un buenazo, y esperaba que su nueva película me hiciera saltar de la silla con una risa maligna ante tanta sangre y ostias como en John Rambo(cuarta parte de dicha franquicia) que junto a Rocky Balboa fue el resurgir de sus cenizas. Esperaba ver a Dolph Lungdren, Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Mickey Rourke junto con nueva carne como Jet Li o Jason Statham repartiendo a diestro y siniestro. ¿Y qué veo?
Directamente no veo nada. Una película pésimamente rodada, unos cameos aquí y allá, unos diálogos que dan más pena que gloria (si es que los hay… porque no recuerdo ninguno), un movimiento de cámara digno de alguien con un parkinson exacerbado, planos de menos de un segundo al estilo Michael Bay, un guión que dan ganas de llorar, una música inexistente y podría seguir… una absoluta decepción, para fans ochenteros, del cine de acción y de Stallone. ¿Dónde está esa ‘’macarrada’’ que nos prometía el director/actor? ¿Y la violencia? ¿Y la sangre? Y ya que estamos…¿El argumento (aunque sea mínimo)?
Analizando cada personaje/actor… Dolph Lungdren es el que más pena me da, porque de entre esa maraña de anabolizantes, es el único que tiene cara de auténtico psicópata y su papel se reduce a una mera mueca, dos escenas y un gag final absurdísimo. Mickey Rourke es el más natural de todos, es el ‘’guay’’  atormentado del grupo, un tatuador de poca monta que sabe lanzar cuchillos y tiene alguna conversación en la que tiene que dar pena, desaprovechado. Statham es prácticamente el co-protagonista de la cinta, su conflicto es simple, su mujer le pone los cuernos con otro, este otro la maltrata, ella acude a Statham, el otro recibe paliza. Simple, ‘’porque yo lo valgo’’ como dice en un momento dado. Jet Li no sé qué pinta en todo este entramado de musculitos, solo quiere más dinero. Bruce Willis pasaba por allí como agente de la CIA… Arnold entra y sale andando como Terminator, y junto a Stallone tienen una escena cuanto menos surrealista. En fin…voy a dejar de destripar la película, aunque lo mejor ya se ha visto en los trailers, para qué mentir.
Es una película hecha por amor al arte, es como si yo cojo mi cámara, me hago un argumento simplón, y me grabo con mis coleguis de profesión. Pues eso es The Expendables. Ni más ni menos.
Un consejo, vayan a verla con un litro de cerveza en vena, se lo pasarán pipa, reirán, y hasta saltarán como yo. Luego vuelvan a sus casas, y si piensan en escribir una crítica pasadas unas cuantas horas, comprobarán que solo pueden salir improperios por su boca debido al estado de sobriedad que ya se deja sentir. Es tan mala que te hace llorar de la risa.
Y Stallone dice que ya está ‘’escribiendo’’ la segunda parte…
© Del Texto: Gwynplaine Thor

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