abr 18 2011

Invasión a la Tierra: Una vez más

Pocas luces podemos encontrar en este producto que vuelve a contarnos la misma historia de siempre. A saber, unos alienígenas vienen escopeteados desde el espacio exterior a la velocidad del rayo, con muchas ganas de guerra, destrucción y un sin fin de tecnología. En esto que un batallón de soldados americanos armados hasta los dientes y comandados por el actor Aaron Eckhart se adentran en la ciudad de Los Ángeles para rescatar a los poquísimos supervivientes que quedan, encontrándose con nuestros amigos los extraterrestres que les zurrarán de lo lindo. Muchas explosiones, mucho movimiento de cámara en mano para darle más emoción, dinamismo y cualquier chorrada que diría un productor pasado de rosca, exaltación de la bandera americana, patriotismo chabacanero, discursos creados por una mente ultraconservadora y pajillera consigo misma, pocas palabras, personajes que ni saben porqué están ahí, muchas muertes (y al espectador se la pela, seamos directos) y momentos casposo-trascendentales. Todo esto nos encontraremos. ¿A que hay ganas de verla?
En definitiva, una planicie argumental y un despropósito de casi dos horas, donde el guión no avanza desde el minuto diez, con personajes y actuaciones completamente huecos y sin miga (¿Michelle Rodríguez qué pinta en este desaguisado?). No se entiende cómo un producto que ha tenido una campaña de trailers y publicidad bastante interesante comparada con otras propuestas del género, se haya rebajado a un mero espectáculo de tiros y explosiones, sin personajes ni historia, o simplemente una escena para recordar, es que no hay nada de nada en este film. Luego ponemos a parir cosas como Independence Day, pero un servidor os dirá que por lo menos esa película era una coña marinera tras otra (solo hay que ver las películas de Roland Emmerich para dar cuenta de ello) con personajes característicos, estereotipados y divertida hasta el final, pero ¿esto? ¿Invasión a la Tierra? ¿Esto qué tipo de broma es? ¿Y quién fue la mente brillante que le puso un nombre tan original a esta cinta, en nuestro país, cuando en realidad se llama Battle: Los Angeles?  Jonathan Liebesman, dedícate a la publicidad o el videoclip, porque en el cine lo tienes crudo no, lo siguiente. Si querías hacer tu particular homenaje Black Hawk derribado de Ridley Scott, no le has llegado ni a la suela del zapato, y ya es decir.
Un consejo: Entreteneos en coser, cocinar, hacer sexo (el amor no existe, lo siento por los ilusos), mirar las musarañas, todo menos perder el tiempo con este engendro.
© Del Texto: Gwynplaine Thor


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oct 10 2010

Machete: La decepción que tardó años en llegar

Recuerdo que cuando vi aquella doble sesión de serie Z llamada Grindhouse (aquí dividida en dos estrenos diferentes, una de ellas era la gloriosa Planet Terror de Robert Rodriguez, y la otra era la castaña de Death Proof de Quentin Tarantino) mis ansias de acción deseaban que el falso trailer de un tal Machete que antecedía dicha locura se hicieran realidad en un largometraje. Han tenido que pasar unos cuantos años, y escuchar a muchos fans en la red que proclamaban a gritos la película de este personaje mexicano ideado en la perversa mente de un Robert Rodriguez que a veces te hace una buena película como te hace un bodrio insufrible.
Ese día ha llegado. ¿Cuál ha sido el resultado? En mi opinión, la idea no ha sido llevada a cabo tal y como imaginábamos, se queda en aguas de nadie esperando llegar a buen puerto y se hunde antes de llegar. No puedo negar que no me haya reído mientras veía la película, y que incluso en medio del metraje tenía la esperanza de que acabara como tenía que acabar, en una venganza como debe ser, mucha sangre, muchas hostias, cuatro o cinco frases lapidarias del prota y todo a tomar por donde ya sabemos. Pero ni de lejos fue así. A saber, Danny Trejo interpreta a un ex-federal mexicano que, traicionado por sus propios compañeros y comprados por un malo como Steven Seagal, decide atravesar la frontera e iniciar una nueva vida en Texas tras ser dado por muerto y su mujer tristemente asesinada. Un servidor, viendo el detonante de la historia pensó que esto se iba a convertir en una historia de pura venganza, al estilo más macarra (pues es lo que propone el trailer), pero ni de lejos. Rodriguez se pierde en un libreto kitsch al introducir una trama sociopolítica de pandereta que trata sobre la inmigración mexicana en el sur de los EEUU, la xenofobia o racismo y la doble moralidad americana; introduciendo personajes como el de Robert De Niro, un senador que quiere echar a todos los mexicanos de su estado y que mediante el actor Jeff Fahey (que hace de consejero) y Don Johnson ( un racista que caza mexicanos en la frontera y se proclama así mismo justiciero) conducen a una trampa a Machete, el cual acabará liándola junto a un par de espléndidos cuerpos(porque no están para otra cosa en la película, seamos sinceros) como el de Jessica Alba(como agente de inmigración) y Michelle Rodriguez (la bella y letal jefa de una organización llamada La Red) y toda una legión de inmigrantes mexicanos. Todos estos personajes caricaturizados al máximo, con unos diálogos y situaciones que no se los creen ni los actores, Robert De Niro parece estar disfrutando del rodaje, pero admitámosló ¿cuándo fue la última vez que De Niro hace un buen papel? ¿Alguien se acuerda? Por no hablar de Don Johnson, una vieja gloria que tampoco sabe muy bien qué hace en este film, aunque si se le hubiera dado más importancia y Rodriguez hubiera escrito algo mejor, podría haber sido un buen resurgir para este hombre ya entrado en edad, y ser un buen malo. La película se sostiene a base de presentar actores conocidos en papeles mediocres y caricaturescos, véase Lindsay Lohan, la niña que creció con Disney y se emborrachó de tanto éxito que sus orgías todavía dan para hablar, y aquí no se corta un pelo a la hora de enseñar chicha, incluso acaba como monja…¿por qué será? O Steven Seagal, que no está más gordo y lento porque no puede, lejos quedan aquellos días como estrella de cine de acción. Tom Savini aparece como invitado de honor, algo es algo.

A lo que voy, Rodriguez debería de haberse dejado de victimismos por ser de donde es, y haber mostrado una historia de pura venganza y serie B, y dejar a un lado lo que ha hecho, un intento de darle a la trama algo de cierta profundidad, que no la tiene, para dejarlo claro. Hay productos que no la necesitan, que tienen que ser simple entretenimiento, Machete estaba destinado a ello, pero ha naufragado porque no se ha trabajado nada en esta película, todo huele a cutre, los primeros cinco minutos dices ‘’vale, es por la estética y la acción’’, pero pasa la hora y te preguntas si no es más bien por la incompetencia de un director como tal y como guionista. Es una película que disfrutas a ratos, y en los ratos que quedan, te dan ganas de prenderle fuego al cine.
Se le podría haber sacado más jugo a Danny Trejo (pese a su registro), incluso el que hace de su hermano cura, Cheech Marin, está totalmente desaprovechado. Aunque nuestro protagonista tendrá unos buenos golpes durante la película que a más de uno le saltarán las lágrimas de la risa. En el plano técnico voy a dejar a un lado la fotografía porque no pasa de ser algo cutre hecho adrede, lo que más me gustó fue la música, que le va como anillo al dedo, y roza en algunos momentos el absurdo por el absurdo.
En definitiva, no es lo que se esperaba como película. Quédense con el falso trailer de hace unos años, y los primeros minutos de película, el resto mírenlo por curiosidad si se aburren mucho, puede que hasta se diviertan. Yo lo hice.
© Del Texto: Gwynplaine Thor
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