oct 24 2010

Un puente lejano. Inolvidables (7)

Cornelius Ryan escribió la novela A Bridge Too Far. William Goldman la adapto para el cine. Y Richard Attenborough dirigió la película homónima de la novela original. Una película bélica que no suele aparecer entre las favoritas de los que dicen entender de cine. Tal vez eso obedezca a a que; a pesar de contar con un reparto de auténtico lujo, un buen guión, medios técnicos más que suficientes, un sonido espectacular y una banda sonora magnífica (compuesta por John Addison); la película narra un hecho histórico pegándose mucho a eso (no intenta narrarlo de forma exacta, ni mucho menos) y no a la búsqueda de universos únicos, al uso de recursos narrativos que aumentan la capacidad expresiva de la imagen (por ejemplo, un silencio en medio de la batalla) o al uso de un discurso de los personajes que, francamente, los convierte más en filósofos de barra de bar que en hombres que van a morir poco después (sólo algunos lo han conseguido sin hacer el ridículo como, por ejemplo, Terrence Malick). Quizás sea por eso. No lo sé. El caso es que la película narra cómo una operación militar puede fracasar por la misma razón por la que un ejército cualquiera triunfa. La disciplina; no rechistar ante las órdenes de un superior; no decir lo que se piensa para no contradecir al de arriba. La misma razón para ganar una guerra que para perderla. ¿Cómo nos cuentan todo esto? Desde la estrategia, desde el despliegue de efectivos, desde los errores, desde las órdenes dictadas detrás de un despacho, desde los heridos. La guerra por dentro. Algo mucho menos amable que desde personajes extraordinarios o, incluso, desde el horror. Otra forma de contar, más selectiva. Me pregunto, siempre después de ver la cinta, qué es la guerra. Y la respuesta es la misma, siempre también. Es la suma de todas esas películas bélicas. Y me parece injusto que, cuando hacer cine es representar una realidad cualquiera desde un punto de vista determinado, se menosprecien algunas de ellas por esa razón (hablo pensando en películas de calidad y no de bazofias que encontramos en cualquier rincón).

Pocas películas muestran con tanta solvencia cómo la artillería apoya el avance de una columna de blindados, cómo el despliegue táctico en un ejército puede ser de una belleza pasmosa, cómo las casualidades son la misma guerra o cómo las creencias personales o la egolatría son factores determinantes en una batalla. Al fin y al cabo, los ejércitos son lo que son y no lo queremos que sean. No quiero decir con esto que Un puente lejano sea una especie de documental. No, no es eso. Porque es una película de cine y de las buenas. Con todo esto me refiero a esa zona del cine que se pega más a una realidad y deja de interesar a muchos.
El caso es que pocas veces podremos ver a un grupo de actores como el que forma el elenco de esta película trabajando juntos: Dirk BogardeJames CaanMichael CaineSean ConneryDenholm ElliottElliott GouldEdward FoxGene HackmanAnthony HopkinsJeremy KempRobert RedfordLiv UllmannMaximilian SchellHardy KrügerLaurence OlivierMichael CaineSean ConneryRyan O’Neal. La interpretación de Edward Fox sobresale sobre el resto aunque todos están muy correctos en sus papeles. Y un aviso importante. Pocas películas pierden tanto con el doblaje como esta. Hay que verla en versión original.
© Del Texto: Nirek Sabal

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ago 15 2010

La Masacre de Toolbox: Este paquete sí, este paquete no

Las películas que son un paquete pueden gustar. Sí, todos tenemos puntos débiles en esto del cine. Unos lo aceptamos como si nada. Otros lo ocultan como si fuera la gran vergüenza. Otras películas (y me refiero a los paquetes) no las podemos soportar. De principio a fin nos parecen lo peor del mundo.

Estos días estoy viendo películas prestadas por una buena amiga que dejó que agarrase lo que quisiera de su estantería. Casi sin mirar. Las dos primeras que he visto han sido Deep Impact y La Masacre de Toolbox. Son dos paquetes de categoría.

Sin embargo, la que dirigió Mimi Leder (Deep Impact) me la he tragado sin pestañear. Me gustan esas películas que narran desastres terribles, que están llenas de héroes y buenos actores (supongo que ellos tampoco saben decir que no ante semejante cosa). Robert Duvall, Téa leoni, Elijah Wood, Vanessa Redgrave, Maximilian Schell y Morgan Freeman, forman el reparto principal de la película. Un pedrusco enorme es el verdadero protagonista. Impactará con la Tierra y la humanidad estará en peligro. Ya saben que esto lo arreglan los rusos y los norteamericanos. Más estos que los otros. Preparan un enorme cohete para llevar a cabo una misión salvadora que, por supuesto, fracasará aunque no del todo. Y, finalmente, aunque se produce un desastre menor (más que nada para poder mostrar unos efectos especiales que en su momento eran muy impresionantes) los héroes lo son más que nunca, el ser humano imposible de liquidar y todo el mundo contento y lleno de bondad. Lágrimas fáciles (la que busca el guionista), mucha esperanza y un amor por la raza humana tan grande como el pedrusco que estuvo a punto de destrozar el planeta. Pero es de esas películas que, a pesar de todo, se dejan ver si el objetivo es estar distraido un rato frente a la pantalla.

Otra cosa bien distinta es ver algo tan bochornoso como La Masacre de Toolbox. Un tío que nació mientras su madre ya estaba tumbada en el ataud (nació de la muerte, dice uno de los personajes) vive en un edificio oculto en otro. Allí (eso se sabe al final) reposan los restos de todos aquellos que fueron a Los Ángeles buscando fama. El tío es feo como pegar a un padre, bruto, criminal y astuto. El caso es que la película va de cómo este elemento se carga a todo el que aparece en pantalla. Eso sí, todos pueden ser el asesino. Sólo cuando la palman sabemos que no, que eran buenos chicos. Los crímenes son de lo más brutal. Desde martillazos hasta taladros en la nuca. No faltan clavadoras neumáticas, machetazos, cabezas y cuerpos mutilados. En fin, un asco.

La película la dirigió Tobe Hooper. Y los actores no sé ni como se llaman, ni me voy a ocupar de saberlo. Repugnante, aburrida, repetición de otras que ya nos mostraron mil veces antes. De verdad. Mejor no pierdan el tiempo con algo así.

En vacaciones vale casi todo. Si te apetece Tarkovsky (quizás mañana me anime y les cuente cómo veo Sacrificio de este autor y, de paso, hablo de las mujeres en el cine del ruso), bien. Si prefieres una de héroes, bien. Pero hay cosas imposibles.

© Del Texto: Nirek Sabal
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