abr 27 2011

Bird: Penetrar en el interior de la melodía

Lenta. Muy lenta. Buena, muy buena. Este sería un resumen excesivamente corto aunque creo que justo de la película dirigida por Clint Eastwood, Bird, a finales de los 80′.
Bird cuenta buena parte de la vida de Charlie Parker. Este músico aportó al jazz nuevos ritmos, nuevas formas de interpretación, la ruptura rebelde del músico negro (no de Parker sino de todos los hombres y mujeres de color) con las formas establecidas por los blancos e, incluso, por los propios negros que encontraban en el jazz una forma de vivir que no de vida. Este músico, drogadicto y desastroso en su vida privada, pasó por el mundo rápidamente, sin dar un respiro a nadie, ni a su música, ni a sí mismo. Este músico fue un genio absoluto aunque pagó un precio altísimo por serlo. Tanto en su vida privada como en la pública.
Eastwood recorre la zona más importante de la leyenda con minuciosidad, dejando ver lo mejor y lo peor, sin mordazas de ninguna clase. Se apoya, cómo no, en la música de Parker y en el testimonio de su esposa, logrando una película entrañable y profunda, desde dentro de una melodía que siempre fue explorada por el artista. Cualquier melodía posible para saber si el mundo encajaba en ella.
Pero la película puede ser algo problemática. Si le gusta la acción, olvide todo esto. Si le gusta el jazz puede tener alguna posibilidad. Eso sí, el bebop es la base en la que se sostiene la banda sonora. Y no a todo el mundo (aficionados al jazz) le gusta este tipo de música. Hay que ordenar el oído para que agrade, tal y como sucedió en su momento, cuando Parker deslumbró a unos y horrorizó a otros con sus nuevos ritmos. Sin estos requisitos es mejor no intentarlo. Aunque es una pena porque la película logra crear un clima perfecto para poder entender la vida de este hombre y las razones que le llevaron a destrozar lo establecido. Es una de las mejores películas sobre el jazz jamás rodadas. Eso es seguro. Con un sonido que obtuvo el Óscar de forma merecida e incontestable.
Chalie Bird Parker es Forest Whitaker. Chan Parker (su esposa) es Diane Venora. Tanto él como ella defienden sus papeles sin fisuras, con enorme profesionalidad. Mejor ella que él porque Whitaker resulta algo histriónico (mínimmamente) en alguna escena y ella no. La dirección de Clint Eastwood es notable aunque gran parte del trabajo lo deja en manos de los escenarios, el vestuario y la banda sonora. Quiero decir con ello que crea un mundo que parece funcionar por sí mismo, sin su ayuda. Dicho de otra forma, sus ayudantes le hacen el trabajo mucho, muchísimo, más simple. Todos ellos son impecables en su labor. Eastwood recoge cada cosa y las mete en la coctelera con acierto. Ya sé que es esto exactamente lo que hace un director de cine. Lo sé. Pero cuando tienen un equipo como ese, el mérito es más compartido que nunca.
Ciento cincuenta y cuatro minutos de metraje. de buena música. De buen cine. De excesos. De vidas destruidas. De modos de morir y de vivir. De todo lo que puede pedirse al cine. Muy recomendable e imprescindible para el que ama el jazz y el cine.
© Del Texto: Nirek Sabal


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sep 8 2010

Repo men: ¿Pero qué?

Lo admito, esta película la he visto porque siempre me ha caído bien Jude Law, aunque sea un maldito cabrón fuera de la pantalla, y en parte porque su alopecia me está recordando a cómo me voy a quedar cuando llegue a su edad, cosa que me asusta cuando me miro al espejo y veo unas entradas como túneles. No sabía nada de este film y la he visto de milagro, ya que creo que ni se ha estrenado en España o simplemente ha ido directa al mercado del DVD. A lo que voy. ¿Es buena o no la película?
Sí y no. Es un quiero y no puedo en toda regla. Empieza cojonudamente bien, con un humor negro que a más de uno/a espantaría, con unos primeros veinte minutos impecables hasta el primer giro de guión, donde inexplicablemente la historia se la toman tan en serio que roza lo pedante y decae en un aburrimiento supino para llegar a un final cogido por los pelos.
La historia trata sobre un Repo Man (un recuperador de órganos) que trabaja para una empresa llamada The Union, especializada en el reemplazo de órganos por unos mejores y mecanizados y así alargar la vida del sujeto. La trampa está en que el paciente que firma un contrato con la empresa tiene que pagar una ingente cantidad de dinero, casi siempre a plazos y cuando el sujeto se convierte en moroso, mandan a los recuperadores de órganos para quitárselos, sea donde sea y dando igual si uno muere o no. Remy (Jude Law) es un Repo Man que trabaja junto a su amigo de la infancia, Jake (Forest Whitaker). Remy llega a un punto en que empieza a replantearse su trabajo debido a la situación en su hogar (una mujer disgustada por el trabajo al que se dedica, y un hijo que lo quiere mucho), y en su último trabajo recibirá una descarga eléctrica que le hará tener un transplante de corazón. Dicho corazón es de la empresa para la que trabaja. Viendo que pasan los días y no puede trabajar como antes y que tampoco puede hacer efectivo los pagos, de la noche a la mañana el cazador se convierte en presa. Y es en este punto cuando el film decae soberanamente hasta llegar a la mediocridad.
Por lo demás, decir que alguien vio mucho Blade Runner, y en los primeros minutos nos encontraremos con planos de la ciudad parecidos a los de la película de Ridley Scott, eso si, sin la trascendencia que tenía la primera. La música original de Marco Beltrami no destaca en ningún momento pero acompaña perfectamente a las imágenes, y la selección de algunos temas como Feeling good de Nina Simone, o temas de The Mamas and the papas, Moloko, Dave Stewart, etc., le dan un toque especial a algunas partes del conjunto. Muy pocas partes.
La idea, como ya he mencionado, podría haber seguido con ese humor negro e irreverente durante toda la película, pero no sé si alguien de los estudios, o los mismos guionistas desvariaron, que se tomaron la propuesta demasiado en serio, cayendo en la mera sucesión de escenas carentes de emoción, con una falsa profundidad, girando hacia el dramón más estúpido. Y es que… ¿quién se toma en serio lo de recuperador de órganos?
Y a todo esto… ¿Qué pinta Alice Braga en toda la película? ¿Y Liev Schreiber?
No pierdan el tiempo con esta película, y si lo hacen, solo vean los primeros minutos.
© Del Texto: Gwynplaine Thor

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