sep 22 2010

Ives Saint Laurent, L’Amour fou: Homenaje a un amor

IVES SAINT LAURENT, L´AMOUR FOU – PIERRE THORETTON – ZABALTEGUI (ESPECIALES)

Excepcional este documental Ives Saint Laurent l´Amour Fou, que habla de muchas cosas más que de la vida y la obra de Yves Saint Laurent, modisto legendario y creador del pret-á-porter.
Siguiendo el hilo de la subasta del siglo, celebrada en el Grand Palais de París, en la que se dispersó la fabulosa colección del diseñador y de su compañero de cincuenta años, Pierre Bergé, el director, Pierre Thoretton, elabora un documento que un testimonio de amor y una reflexión sobre el poder y el espíritu de los objetos, sobre la creación y la belleza (y sobre la creación de la belleza y la belleza de la creación) y sobre el infierno que engendran el éxito y la fama. Estudia el trasfondo del mundo de la moda, plasmando una época dorada que se extinguió.
La película se inicia con las dramáticas imágenes de un Saint Laurent, anímicamente destruido, anunciando el abandono de la profesión que fue su vida, que se funden con los funerales del gran coutourier, celebrados en París con honores de Estado. Después es el propio Bergé el que nos muestra la casa que habitaron durante más de veinte años en la rue Babylone, nos habla de los objetos y de lo que representaron, los vemos luego inspeccionados, catalogados y expuestos a la curiosidad del mundo en Londres, en Nueva York.
Hay lujo y glamour como debía de ser, pero también imágenes y fotografías de archivo conmovedoras, como la presentación en triunfo de su primera colección, en los años cincuenta, en la que empuñó el cetro del desaparecido Dior, su maestro, o el homenaje a toda una vida de creación, celebrado en loor de multitudes en el Stade de France a los compases del Bolero de Ravel.
Hay secuencias bellísimas del Chatêau Gabriel, en Normandía, y de la casa del jardín de Majorelle en Marraquesh, sus residencias.
Pero lo que brilla sobre todas esas cosas y atenúa su frivolidad, dándoles un sentido, es la personalidad de Pierre Bergé y su alma literaria en un diálogo consigo mismo, plagado de citas y pensamientos inolvidables e inteligentes. Es un homenaje a un amor inmenso, sin falsas ternuras ni hipocresías, sincero, que se convierte en un monumento. Bergé se muestra –el director nos lo muestra- como un caballero y un hombre de una fortaleza de carácter y una lucidez extraordinarias.
El documental es perfecto. Mantiene la unidad narrativa y la tensión emocional, la música de Milhaud, de Tchaicovsky, y de Mehendelson, acompaña a las imágenes acertadamente. Y tanto la utilización de la grabación de la subasta, como los materiales de archivo, es mesurada y conveniente.
Solamente acompañan a Bergé en este lamento fúnebre dos voces, las de Betty Catroux, una de las maniquíes favoritas de Saint Laurent, y Loulou de la Falaise, celebrity y musa del modisto; son los ángeles perverso y benéfico que le acompañaron en el brillo de los éxitos y en la noche del alcohol y de las drogas. Jack Lange, Ministro que fuera de la Cultura de Francia, habla con admiración en las salas del Louvre, entre los mármoles antiguos.
Es una gran historia de amor y el retrato de un artista, de un hombre y de una soledad. El testimonio sincero, valiente y despiadado de una vida compartida.
Como no podía ser menos en San Sebastián, con la sombra de Balenciaga sobrevolando el Kursaal y la tradicional elegancia de la ciudad y de sus señoras, el público, que llenaba la sala grande hasta el último asiento, aplaudió con ganas al director que se encontraba en la sala, hasta en tres ocasiones, éste declaró después sentirse muy emocionado.
A mí la película ha conseguido conmoverme y me ha encantado.

© Del Texto: Ivor Quelch

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sep 20 2010

The Devil and Daniel Johnston: Los límites del loco y del genio

Daniel Johnston es un artista estadounidense. El diablo está siempre a su alrededor. No siempre fue así. Hubo un tiempo en que el artista no conocía al diablo tan de cerca como ahora. Era ese tiempo en el que su música y sus dibujos eran buenos, muy buenos. Extraordinarios. Ahora, con el diablo a su lado, su música y sus dibujos son geniales. Completamente geniales.
Esto es lo que muestra (más o menos) el documental firmado por Jeff Feuerzeig. Un biopic montado con inteligencia que trata de huir de la zona narrativa facilona (lágrimas, alabanzas y aplausos vanos) para sumergirse en un mundo del todo incomprensible. El de la genialidad. El de la frontera entre la cordura y la locura. El de la necesidad de vínculos entre el arte (genial) y la locura (destructiva y elemento separador para el hombre respecto a su grupo).
Resulta sorprendente escuchar a este hombre cuando canta. Las letras son de una pureza y una hondura fuera de lo normal. Para algunos pueden ser una payasada (estas cosas suelen ocurrir con las cosas de los genios), para otros pueden resultar un descubrimiento completamente descomunal. Resulta sorprendente el trazo de este hombre al dibujar. Esto no le puede resultar una payasada a nadie con un mínimo de sensibilidad. Resulta sorprendente cómo un ser humano acumula una vida entera en cintas de cassette. Resulta sorprendente como tipos con todo vendido apuestan por su genialidad porque la comprenden. Todo es una enorme sorpresa en este documental. The Devil And Daniel Johnston resulta arrasador en sí y demoledor cuando el espectador decide comparar lo que se ve con lo que nos venden los directores de marketing de las empresas.

Ya iba siendo hora que alguien rodase algo así sobre alguien tan especial como Johnston.
Si usted se encuentra anclado en lo convencional ni lo intente. Si usted quiere descubrir a un hombre que ha estado encerrado en todo tipo de centros de salud mental (lo que venimos conociendo durante la historia como manicomios, pero que hemos llamado de otra forma llenos de cursilería) y no ha parado de crear arte y más arte, corra a buscar una copia de la película. Si usted tiene alguna curiosidad por saber donde se encuentran los límites de eso que llamamos locura,ni lo dude. De verdad, merece la pena echar un vistazo.
© Del Texto: Nirek Sabal.

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sep 11 2010

Trece entre mil: Radiografía del dolor

Lo peor el siglo XX no han sido los crímenes de los malvados sino el silencioso escandaloso de las buenas personas. Con esta frase de Martin Luther King se cierra el documental que, en el año 2005, rodó Iñaki Arteta y al que tituló Trece entre mil, la filmación que muestra el testimonio de trece familias que sufrieron el terrorismo de ETA.
Domingo 5 de septiembre de 2010. Veo las noticias mientras intento comer alguna cosa.  La banda terrorista ETA anunciando un alto al fuego. No el fin del terrorismo, ni la entrega de armas, ni su disolución, solo un alto al fuego. Se me ponen los pelos como escarpias y un escalofrío me recorre el espinazo. Han sido muchas treguas, muchos altos el fuego que llevamos vividos y estos  sólo han servido para el rearme terrorista. Esperemos que esta vez sea distinto pero una, que ha crecido merendándose el pan con Nocilla con el anuncio continuado de atentados contra militares, guardia civiles, policías nacionales y civiles, cuando en aquellos momentos las victimas anuales del terrorismo de ETA no bajaban nunca de cien, se echa a temblar ante anuncios como el de hoy.
Hace varios días posteé este documental, en realidad adquirí el DVD al comienzo de mis vacaciones estivales y ya lo vi en aquellos días. Por aquello del verano, quedó en la carpeta de los borradores y ayer noche, entre bostezo y bostezo termine de escribir lo que quería decir de este documental, pero, el comunicado de este mediodía, me obliga a modificarlo. Es lo que tiene el directo.
Cuando me senté frente al televisor, conocía sobradamente la andadura de la banda terrorista ETA, banda criminal que apareció en el año 1958, viene cometiendo asesinatos y estragos desde el año 1961. Sus momentos de mayor actividad criminal, lo recuerdo perfectamente, los años setenta y ochenta. No había tarde que no se informara de un atentado.
Fueron muchos los muertos, recuerdo con especial crudeza el atentado a Hipercor y a la Casa Cuartel de Vic, quizá por una cuestión de proximidad geográfica y porque la edad alcanzada en ese momento me permitía comprender y llenarme de rabia con noticias como las que nos llegaban entonces. Algo ha venido caracterizando el comportamiento de la sociedad frente al fenómeno de ETA, el silencio del pueblo. En privado, en las casas, se reprobaba a los terroristas, en público no se hablaba, se silenciaba, quizás el miedo, quizá, como dice una de las familiares que habla en el documental Trece entre mil, porque quien no ha sufrido un atentado no sabe qué hacer, qué decir cuando se encuentra frente al que vive la perdida por un acto tan inesperado, estúpido y cruel como es matar a alguien por una patochada como es la ideología política. No fue hasta el asesinato de Miguel Ángel Blanco en el año 1997 cuando la sociedad española en masa se movilizó contra los crímenes de ETA, hasta entonces a las víctimas, como digo, sólo las acompañaba el silencio público e incluso, en ocasiones, sobre todo en el país vasco, un cierto recelo.

No quisiera desviarme del objeto del blog, por eso dejaré para el mío propio mi opinión sobre el fenómeno terrorista en este país y me limitaré a hablar de este documental. Una excelente grabación en la que por primera vez y sin tapujos se escucha hablar a las víctimas anónimas de la violencia terrorista.
El director entrevistó a trece familias que perdieron a sus maridos, padres, hermanos, etc. a manos de la violencia terrorista de ETA. En la grabación se mezclan las imágenes actuales de las entrevistas, en las que jamás se ve al entrevistador, con las imágenes obtenidas en el momento del acto terrorista, fotografías de los fallecidos, de sus familias, de los lugares en los que se movían.
Una filmación conmovedora, sobria, alejada de lo condescendiente, donde no deja de sorprender la resignación de aquellos a los que se les truncó la vida. Nadie puede volver a la normalidad tras el fallecimiento de los suyos, de los que quiere, de una manera tan cruel y estúpida. Una oportunidad para escuchar a aquellos que se han sentido poco apoyados, a los que se les ha cuestionado y, en la mayoría de ocasiones, olvidado, relegándolos a ese rincón de la sociedad donde colocamos lo que nos incomoda.
Me ha gustado el documental, me ha gustado ver a toda esta gente en la que no se detecta ni una pizca de odio frente a los criminales que les quebraron la vida, sino que han tenido que soportar ver cómo eran ensalzados por los vecinos de sus propios pueblos, que han tenido que compartir vecindad con ellos, el horror civil.
Les recomiendo vivamente que vean Trece entre mil, no sólo porque es necesario que las víctimas sean oídas, para que no olvidemos que los terroristas matan como alimañas, porque son unos delincuentes opresores y fascistas que actúan aplicando peores parámetros que los que dicen combatir. Porque son escoria y porque no debemos olvidar de quienes son los malos y que los que los han sufrido, pese al tiempo transcurrido, deben recibir nuestro apoyo. Y ,además, porque el documental vale la pena, porque está filmado manteniendo la distancia que permite que sea el propio espectador el que se posicione como quiera sobre lo que ve y porque me da la gana recomendarlo.
Véanlo y no dejarán de sonrojarse por el comportamiento del pueblo frente a sus vecinos que sufren.

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sep 10 2010

Capitalismo, una historia de amor: La gran estafa

Capitalismo: Una historia de amor es el documental con el que Michael Moore quiso hacer patente que el sistema económico de Estados Unidos y, por tanto, del resto del mundo, es una cloaca. Algo que ya sabíamos hace mucho tiempo. Pero lo hace con ironía, presentando un montaje muy inteligente aunque algo tramposo. Cuando la cosa se pone lacrimógena todo se desliza hacía un territorio blandengue que no le va bien al conjunto y, a la vez, Moore olvida que, siendo una catástrofe absoluta todo este lío económico, no todo es tan repugnante como lo pinta. Alguna cosa buena tiene el capitalismo. Pequeña y escondida, pero está y en su documental debería aparecer.
El repaso a la economía norteamericana, a las injusticias que se cometen con los más pobres, a un sistema financiero dominado por unos sinvergüenzas descomunales, se presenta con el contrapunto de la percepción de las víctimas, con la opinión de los sacerdotes cristianos (en Estados Unidos, Dios y Cristo aparecen siempre que la cosa se pone fea para poder hacer lo que sea en su nombre). Y es un repaso que termina siendo más superficial de lo esperado (al menos para el que escribe). En favor de esa fina ironía que gasta Moore no aparecen cosas fundamentales. En un momento del documental, Moore entrevista a un tipo que explica qué es eso de los productos derivados en el mundo de las finanzas, eso por lo que el mundo se ha puesto patas arriba. Él no se entera de nada, el espectador no se entera de nada, el que lo va explicando se lía y no sabe ni lo que dice, pero nos quedamos con ganas de saber. Esta bien caricaturizar a una serie de elementos que han arruinado al resto del mundo (ellos son más millonarios que nunca) aunque estaría muy bien, de paso, conocer el problema en profundidad. Eso es lo que trata de hacer Moore sin alcanzar el éxito que buscaba.

En cualquier caso, no está mal que todo el mundo eche un vistazo a este documental. Se encontrarán con imágenes viejas que sirven para explicar cómo comenzó a gestarse este enorme disparate que vivimos, sabrán que la muerte de un empleado para algunas de las más importantes empresas de ese país es un negocio importantísimo, verán cómo una familia a la que echan de su casa por no pagar la hipoteca recibe 1.000 dólares el día que abandonan la propiedad porque la financiera les paga una última limpieza (la familia acepta hacer ese trabajo para conseguir algo de dinero), comprobarán que hay zonas completamente deprimidas en los Estados Unidos. Resumiendo, constatarán que este mundo es una pocilga.
© Del Texto: Nirek Sabal

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sep 6 2010

Green Porno: De fiesta con las anchoas

Me gusta las personas que tienen la capacidad para ofrecer a los demás cosas originales, los que tienen algo que decir y que además de hacerlo bien, entretienen. Pero si además estas personas gozan de un autentico sentido del humor, entonces ya me subyugan. No puedo evitar rendirme ante el sentido del humor, por lo general, denota inteligencia y eso siempre me ha parecido de lo más sexy. Supongo que por eso me gusta Isabella Rossellini. Mujer camaleónica donde las haya, con una personalidad imponente (para nada deglutida por la soberbia personalidad de sus dos progenitores: Ingrid Bergman y Roberto Rosellini), es una gozada de señora. La hemos disfrutado como reportera de televisión, modelo de alta costura y publicidad, no sólo en su juventud sino también en su madurez; como actriz (reconocida por la archifamosa Blue Velvet), y con el tiempo, como directora de cine.
Por una casualidad cayó en mis manos una serie de cortos escritos; protagonizados y dirigidos por Isabella Rossellini; Green Porno, en concreto son cinco historias de carácter científico, que explican con un envidiable sentido del humor y una vistosidad grandiosa, los procesos de seducción y reproducción de distintas especies animales, entre ellas: las anchoas, los camarones, las estrellas de mar, las ballenas y los caracoles de jardín. Descubrir las orgías que lían los animales marinos y los terrestres también, sobre todo los peces, los cambios de sexo de estos bichos, de la mano de Rossellini, no tiene precio.
La caracterización de Rossellini (realizada con trajes de papel), de todas y cada una de las especies animales que tienen cabida en la filmación, no tienen desperdicio alguno y su voz narradora hacen de esta grabación un buen material, no sólo didáctico, sino de entretenimiento para todos los públicos.

Debo decir que para la realización de este trabajo Rossellini colaboró con el fotógrafo y cineasta Jody Shapiro por lo que el éxito creo que es imputable a ambos por igual. Sin embargo, no menos reconocimiento debe tener Robert Redford quien en realidad, tras ver una película dirigida por Isabella sobre la vida de su padre, Roberto Rossellini, la animó a la dirección de películas para internet que tuvieran como temática el medio ambiente
No me consta que exista el DVD en castellano, sólo lo conozco en versión inglesa. Puede adquirirse sólo por internet y, si no tienen ganas de gastarse unos euros o dólares en ello, pueden verlo en la web de Sundance Channel.
No duden en echarle un vistazo, les garantizo un rato la mar de entretenido y el conocer una nueva faceta de Isabella Rossellini que, como verán, es magnífica. Que lo disfruten.
© Del Texto: Anita Noire

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ago 7 2010

Oum Kalthoum, L´Astre De L´Orient: Historia de la incomparable voz

Oum Kalthoum, L´Astre De L´Orient firmada por Feriel Ben Mahmoud y Nicolas Daniel es una película documental. Un repaso biográfico. Los directores utilizan material de archivo, viejas crónicas y entrevistas a personajes del mundo de la música y de la cultura para recrear la vida y la muerte de la gran cantante egipcia Oum Khaltoum.

El Astro de Oriente.

Porque Oum Khaltoum es para el Mundo Árabe un mito de unas proporciones desconocidas en Occidente. Nacida en una familia humilde, se inicio con el canto salmodiado de los textos sagrados y pronto se hizo evidente para su círculo familiar que la niña tenía una voz privilegiada. Empieza entonces una carrera vertiginosa sobre los escenarios que no detendría ni la muerte. Porque por primera vez los árabes oían canciones de amor tierno y apasionado, de mujeres que suspiraban por sus amados que eran amantes tiernos y cariñosos.

Los primeros jueves de cada mes, al caer la tarde, la cadena radiofónica Sawt al-Quaira emitía sus conciertos en directo y la ciudad de El Cairo quedaba paralizada por completo para escuchar a la que fue conocida como La Cuarta Pirámide, La Voz de los Árabes o La Estrella de Oriente. En el Líbano; en Israel, donde era igualmente admirada por árabes y judíos; en Siria o en Marruecos, las familias se reunían en torno a los aparatos de radio para suspirar juntos. “Los árabes no están de acuerdo en nada –escribió el premio Nobel de literatura Naguib Mahfouz- salvo en adorar a Oum Khaltoum”

Elegante y refinada, siempre con el pelo recogido y un largo pañuelo en la mano, su afinidad con los movimientos panarabistas y el nacionalismo del régimen de Nasser la elevó a la categoría de mito.

Fue emblemática su actuación en la sala Olimpia de París en dos conciertos que tuvieron lugar en 1967. Actuaba por primera vez para los emigrantes árabes en Europa y los que tuvieron el privilegio de asistir, hablan de apoteosis, de delirio, de un público enloquecido y de trance colectivo. Tres canciones en seis horas en la que la diva demostró su dominio magistral del tarab, la variación interminable sobre un mismo tema. Al terminar los conciertos, el público, enardecido, se arrojaba a besar el suelo sobre sus pasos.

Moderna y a la vez anclada en la más profunda tradición musulmana, distante como un ídolo, y, al mismo tiempo, cercana como una matriarca, Oum Khaltoum interpretaba todos los géneros musicales y renovó con su forma de cantar la métrica árabe. Todos los grandes poetas vivos escribieron canciones para ella, especialmente Ahmed Rami que escribió 137, y sobre estas composiciones descansa gran parte de su éxito. Es el símbolo de un Egipto laico, avanzado y moderno donde una mujer descubierta podía subirse sobre un escenario sin dejar de ser una gran señora. La Madre de Egipto.

María Callas se refirió a ella como la incomparable voz.

El 3 de Febrero de 1975 las emisoras radiofónicas anunciaban el fallecimiento de Oum Khaltoum después de una larga enfermedad  y el mundo árabe, desde Casablanca a Bagdad, se sumergió en un duelo inconsolable. Se reportaron suicidios y manifestaciones de histeria colectiva. En El Cairo, cuatro millones de personas salieron a la calle en la mayor manifestación de dolor de la que se tiene constancia. Enloquecida de dolor, la multitud secuestro el ataúd para llevarlo a la que había sido su mezquita favorita y al caer la tarde, las autoridades se vieron obligadas a sacar al ejército a la calle para evitar un desastre.

La película está bien documentada e hilvanada, aunque se podía haber hecho mucho más con el guión y los materiales de archivo porque el tema lo merece. Aún hoy, existe un canal de televisión que lleva el nombre de la legendaria artista y que emite sus actuaciones ininterrumpidamente.

Me gusta mucho Oum Khaltoum y me interesó verla.

© Del Texto: Ivor Quelch
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jul 31 2010

¿Qué tienes debajo del sombrero?: Completamente alucinante

El ser humano es increíble y, permanentemente, sorprendente. Nos dejamos llevar por lo común, lo corriente y nos perdemos lo que está un poco, sólo un poco, más allá de nuestro acá. Tenemos cerrado el ángulo visual y el mental. Vamos por la vida colocando las manos al lado de los ojos, focalizando el aquí. Ver más allá puede hacer daño, descolocarnos, alucinarnos y, como es el caso, situarnos frente a algo, un fenómeno que nos haga tambalear ideas preconcebidas que ya nos hacían sentir bien.
Esta semana cayó en mis manos un regalo: ¿Qué tienes debajo del sombrero? Y digo un regalo porque lo ha sido en los dos aspectos. En el material porque quien me lo entregó me dio una alegría del quince y en el inmaterial porque ha provocado una pequeña revolución en mi pensamiento. Así que hoy ando doblemente agradecida.
¿Qué tienes debajo del sombrero? es un documental escrito y dirigido por Lola Barrera e Iñaki Peñafiel. La producción ha corrido a cargo de ellos mimos y de Julio Medem.
En este documental sus autores nos cuenta la historia Judith Scott, una escultora norteamericana de 62 años a la que le llega el reconocimiento internacional después de vivir 36 años en una institución psiquiátrica. Judith tiene síndrome de Down y es sordomuda. La historia de este documental la cuenta su hermana gemela, Joyce, que no tiene ninguna discapacidad. Judith Scott es hoy mundialmente reconocida. Estuvo en el Creative Growth Art Center de California. Barrera y Peñafiel se desplazaron a dicho centro para rodar y allí descubrieron la existencia de personas con idénticas o parecidas situaciones a las de Scott que, pese al aislamiento que sus discapacidades les produce, han encontrado la posibilidad de expresarse mediante las obras que crean.
Un documental espectacular, que huye de lo facilón que sería caer en lo condescendiente o en lo blandengue. Nos muestra un mundo distinto, lejano; el mundo del silencio en el que viven, su entorno repleto de personas con severas discapacidades. Yo no entiendo ni jota de escultura, sólo se decir lo que me gusta o lo que no me gusta. A priori, las obras de Scott te dejan impactada. Un inmenso ovillo que contiene en su interior, por ejemplo, un par de zapatos. Que pueden ser una castaña sin igual vistas desde fuera pero que encierran en su interior un mundo que la autora decidió fuera de esa manera y no otra. Una manera de expresar de aquel que no tiene otra manera para hacerlo.

Debo reconocer que ando flipando. Empecé a flipar cuando pude ver que a los ovillos de Scott le hacían radiografías para poder conocer, observar el universo que había decidido encerrar ahí dentro. Y aluciné, de verdad que aluciné. Y no sé si son preciosos o no, si son obras de arte o no. Yo sólo sé que lo que vi ha dado la vuelta a un interruptor que tenía dentro. Y creo, aunque no lo sé, que eso tiene que ver con el arte. Puede que me equivoque, sólo soy una persona profundamente ignorante, que lo desconoce prácticamente todo.
El ser humano es brutal. Nuestro desconocimiento de todo es tan grande que eso que existe y no conocemos puede llegar a asustar.
Si quieren alucinar utilicen, que no gasten, 75 minutos de su tiempo en sumergirse en un mundo que puede que les deje perplejos como a mí, que perdurará en su cabeza más allá de lo que dura la filmación porque, sin lugar a dudas, lo que vemos nos muestra mucho y nos hará pensar mucho más.
Salud.
Ah! Y si quieren saber qué es lo que Judith Scott tiene debajo del sombrero tendrán que ver el documental, no es algo que se toque, pero yo no se lo voy a contar. Lo ven y si quieren luego lo hablamos.

© Del Texto: Anita Noire

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