El juego de Ender: Chapuza sideral

Los buenos libros no suelen adaptarse bien para llevarlos a la gran pantalla. Como todo lo bueno, incluyen matices, detalles y mecanismos propios de la literatura, que no se pueden o no se saben trasladar con el mimo suficiente a los guiones. El juego de Ender, la novela, sin ser literatura profunda, es un magnífico libro que, al publicarse en 1985, fue todo un éxito por su originalidad. El juego de Ender, la película, es un tostón, un trabajo soso que confunde casi todo lo que se dice en el libro. Por ejemplo, los valores que el protagonista (Ender) maneja en la novela lucen ridículos en la película al envolverlos (el director, Gavin Hood) en lloriqueos del protagonistas. Alguien debería decir a este hombre que las cosas son emotivas, o no independientemente, de la cara de pena que ponga el actor.
La dirección actoral es pésima. Tanto los jovencitos que componen el elenco (el protagonista es Asa Butterfield y no se libra del ridículo) como el mismísimo Harrison Ford están de pena. Rígidos, inexpresivos. aburridos. Un desastre. Técnicamente, la película no está mal auqnue todo termina pareciendo un vídeojuego. Uno que aparece en durante la trama, que toma cierta importancia, y al que juega el propio Ender, no se diferencia nada del resto de la película. La sensación es que todo es lo mismo. La música es algo invasiva; se incide con ella sobre el espectador de forma descarada; parece obligatorio emocionarse o estar en tensión al ritmo de la partitura.
El guión busca más lo superficial de la trama o lo espectacular de la ciencia ficción. Los diálogos son penosos sin que se libre una sola frase. Todo resulta farragoso, irrelevante, aburrido. Todo se encuentra vacío, todo busca un entretenimiento facilón soportado en rayos láser y naves espaciales. Los que leímos la novela hace años no encontramos nada nuevo en esta adaptación cinematográfica. Lo único que se consigue con este tipo de chapuzas es que volvamos al texto original buscando el reeancuentro con eso que tanto nos gustó y que en la pantalla no se ve por ninguna parte.
Lo peor de todo es que habrá secuela con seguridad. Alguien abrirá la segunda novela de la serie y la destrozará para hacer una película de cine. Una mala película ya que, considerando que la segunda novela no es -ni mucho menos. tan buena como la primera, todo hace suponer que el trabajo será un horror.
© Del Texto: Nirek Sabal


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