Lluvia de albóndigas 2: Entretenimiento en Navidad

Los estrenos de películas de animación, en navidad, son todo un clásico. Del mismo modo que la ilusión de los niños se centra, de forma natural, en Papá Noel o en los Reyes Magos de Oriente; la atención (son muchos los días de vacaciones y poco el tiempo que tenemos los padres y menos la paciencia) procuramos que se centre, de forma artificial e interesada, en el cine o cualquier otro tipo de entretenimiento.
El guión de Lluvia de albóndigas 2 es flojito. No se han estrujado los sesos los guionistas. Ya está mil veces contado y no tiene un mínimo de profundidad (es bueno recordar que los niños no son tontos y que no hay razón alguna para tratarlos como tal). Pero, a cambio, el trabajo de animación es excelente, algunas escenas son divertidísimas y el ritmo no deja respiro al espectador. La hora y media de película se pasa volando entre foodanimals originales con nombres originales.
Lluvia de albóndigas 2 tiene como base de su diseño la serie de películas Jurassic Park. Decir que es un guiño es quedarse muy corto. Algunas secuencias son, prácticamente, iguales. Cambias el T. Rex por una hamburguesa con pinta de asesina y listo. O cualquier otro dinosaurio por cualquier otra fruta o verdura. Lo que si hay es un guiño a King Kong (llegada a la isla en barco) y a Avatar (por el colorido, alguna conversación de los personajes y algunas escenas finales).
Esta vez, el inventor Flint Lockwoods es fichado por su ídolo Chester V para acabar con lo que quedó de su invento desperdigado en su isla. La película comienza con un prólogo que nos sitúa justo al final de la película original. Flint se verá acompañado por sus amigos. El villano, Chester V, por Barb; una orangután con celebro humano y femenino que puede ser manipuladora, maliciosa y retorcida. Pero que nadie se enfade. Esto es animación para niños y la cosa se endereza. Las pocas sorpresas de las que disfruta el espectador se encuentran en la isla y en forma de ingenio en el diseño de los foodanimals. En el argumento no busquen. No hay sorpresa alguna.
En cualquier caso, la película es muy entretenida. Desde luego, los niños disfrutan mucho. No tanto los mayores. Aunque estos últimos deberían saber que eso no supone, de ninguna de las maneras, que puedan contestar las llamadas telefónicas (dos butacas más allá, una mujer parecía estar en casa atendiendo compromisos sociales), ni es razón para permitir que los niños griten, hablen o vayan de aquí para allá dando el coñazo. Tal vez deberían realizar una prueba de buena educación antes de entrar en una sala de proyección. Resulta desagradable convivir con gente así.
En fin, si piensan ver la película (es una buena opción para pasar el rato) no esperen al DVD. En formato casero perderá mucho.
© Del Texto: Nirek Sabal


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