Elysium: Propuesta fallida

De una buena idea puede surgir un buen producto o una castaña pilonga. En el caso de una película de cine, es el guión el que provocará que sea una cosa u otra ya que el guión es lo fundamental, en lo que no se puede fallar. La idea convertida en libreto es el secreto para conseguir una buena película.
No es el caso de Elysium. Una magnífica idea. Un producto final torpón, mediocre; una película que transita por los territorios de siempre, un guión lleno de baches que deja sin contestación un gran número de preguntas y siembra dudas sobre su consistencia a base de abusar de gazapos inexplicables.
El gran problema es el cambio que se produce en una trama que comienza cercana al tono más lírico y que genera una épica de la construcción del individuo como parte de la humanidad. De esa zona poética se salta, sin aviso o razón alguna, a las batallitas de siempre, a lo sobado otras veces. Y la película termina siendo la historia de un héroe necesario para que el ser humano tenga alguna posibilidad. Lo mismo que un millón de veces.
Los efectos especiales y visuales están a gran altura. Algunas escenas (por no decir todas) alcanzan buenos niveles en el ritmo narrativo cuando se incorporan estos efectos. Cuando no los hay todo se viene abajo. Porque, aunque la ambientación es notable, no pasa casi nada que nos interese. Todo huele a conocido, todo se desliza hacia la zona gobernada por la desidia.
Matt Damon es lo mejor de la película. Solvente; muy profesional, intenta arrastrar con él a su personaje sin escatimar esfuerzos. No luce más porque es imposible. Jodie Foster debería interpretar un papel protagonista; sin embargo, su personaje es plano, es un misterio del que no entendemos gran cosa y deja de interesarnos a las primeras de cambio.
Neill Blomkamp (qué buena su película District 9 y qué esperanzas dejó entre los aficionados al cine) se enreda más en la estética que en otra cosa. Y fracasa.
Parece que, ahora, lo que se estila es reunir a un grupo de actores de primera fila, hacer un planteamiento en el que la informática es esencial y comenzar a rodar. Yo no sé cómo son capaces de filmar una película sin un guión bien rematado, sin una buena frase que echarse a la boca. A veces la sensación es que el cine se está convirtiendo en una vía de escape para el espectador que quiere evadirse de este mundo durante un par de horas. Y el cine es mucho más que eso. Un mal montaje, una banda sonora encajada con calzador o un guión en el que todo vale, es una estafa. No se puede pensar que el espectador es tontito o algo así.
Fallida propuesta por su falta de contenido, de sentido y de seriedad. Neill Blomkamp debería pensárselo dos veces antes de aceptar este tipo de trabajo.
© Del Texto: Nirek Sabal


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