¿Quién mató a Bambi?: Estupenda comedia española

Cuando un guión se llena de ingenio, de chispa, de situaciones disparatadas e hilarantes y, además, el director logra que los actores se dejen llevar sin pensar en nada que no sea el personaje que encarnan, es muy posible que se consiga una película divertida y gratificante.
¿Quién mató a Bambi? es una comedia, firmada por Santi Amodeo, que resulta arrasadora, loca y presenta situaciones surrealistas que, encajadas en el conjunto, pasan por ser verosímiles. El lío es descomunal, los personajes se colocan en el límite de lo creíble (este es el gran acierto de Santi Amodeo, puesto que no permite que ninguno se vaya hasta más allá de lo debido), el remate de tanto alboroto es más consistente de lo esperado y se narra con un dominio del tiempo y del tempo poco usuales en la actualidad. Para ello, lógicamente, el montador echa el resto facturando un trabajo estupendo.
La dirección actoral es notable. Salvo en el caso de Quim Gutiérrez (algo pasado de vueltas en algún momento aunque bien en general) todo el reparto está bien. Ernesto Alterio destaca con su personaje mezclando idiotez y maldad a partes iguales.
Toda comedia de enredo necesita situaciones divertidas que lleven más allá el lío que finalmente debe resolverse. Esto significa una vuelta de tuerca más a la psicología de los personajes; una vuelta de tuerca más que no puede desvirtuar la esencia de estos ni arrastrarlos con el fin de llegar hasta un límite innecesario. ¿Quién mató a Bambi? es una demostración de cómo una comedia disparatada y negruzca puede avanzar sin llevarse por delante lo conseguido. Tan sólo, en el tramo final, alguna cosa se desmanda (la fiesta que se celebra en casa de una de las protagonistas es el claro ejemplo), pero el peso narrativo es menor y la importancia poca. Parece más una gamberrada del director que un alarde cómico fallido. Y no es extraño que esto sea así. En esta película la sensación de diversión es absoluta.
El único lunar que sorprende mucho es la aparición de Andrés Iniesta. Forzadísima y sin interés alguno.
Esta es una opción magnífica para pasar la tarde en el cine, para reír hasta la carcajada, para comprobar que (a pesar de los ministros) se hace buen cine en España. No dejen de ver ¿Quién mató a Bambi?
© Del Texto: Nirek Sabal


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