Somos los Miller: Gamberradas a medio gas

Algún momento gracioso; pretensiones fallidas de gamberrismo; todos los tópicos habidos y por haber; y una candidatura, más que sería, para poder proclamarse vencedora en cualquier premio a la peor película del año.
El arranque del trabajo es sorprendente por parecer el comienzo de algo que puede merecer la pena. Aunque es eso, un arranque prometedor. Nada más.
Somos los Miller es una comedia más, muy parecida en calidad a todas las que hemos visto (las malas, digo) y que acumula todos los defectos imaginables. La receta de contar con un reparto apañado no funciona por sí mismo; el guión que intenta escapar de las zonas comunes se atasca en sus propias carencias y, además, termina enfangado en todos los tópicos posibles; el humor tosco y facilón sigue sin funcionar. Además, en esta película se intenta colar un mensaje envuelto en moralina sobre la importancia de la familia que está gastado y resulta cargante. Nos lo sabemos de memoria y parece el intento de llenar un vacío absoluto del guión.
Cuando, sea lo que sea lo que se cuenta, nos encontramos entre tópicos, chistes mediocres o situaciones que intentan la transgresión por el camino de la bobada sobre el sexo; no hay forma de encontrar un hueco que merezca la pena. Si existe queda oculto o difuminado por el conjunto desastroso y aburrido.
Jennifer Aniston hace su trabajo. Con oficio y cierta gracia. Pero, en Somos los Miller, esto es como decir que un albañil levanta una pared con maestría colocando ladrillos de papel. Will Pouller está gracioso; Emma Roberts pasa desapercibida y Jason Sudeikis, aunque correcto, tiene problemas para controlarse en algunas escenas. El que interpreta un papel especialmente estúpido de forma especialmente histriónica es Ed Helms. Un auténtico desastre. El director Rawson Marshall Thurber hace con los actores lo que con el resto del trabajo: casi nada. Es verdad que la propuesta es la que es y que no se intenta maquillar de ninguna forma, pero con un poquito de talento, hasta de lo más cutre se puede sacar algo en claro.
Esta es una película que, tal vez, funcione en los formatos caseros. Es posible. Desde luego, como película de cine no pasará a la historia. Como mucho ostentará el premio a lo más flojo del año 2013.
© Del Texto: Nirek Sabal


Comentarios cerrados.