Expediente Warren: The Conjuring. Terror de siempre

Expediente Warren: The Conjuring es una película de terror armada sobre un guión clásico del género, unos efectos sonoros clásicos del género, una partitura clásica del género, un maquillaje y una peluquería clásicas del género. Todo es clásico. Incluso algunos movimientos de la cámara. Esto hace que sepamos, más o menos, qué es lo que va a suceder desde el principio hasta el final. Pero, a decir verdad, James Wan consigue entregar un trabajo muy meritorio. Porque, si bien es cierto que la película es muy previsible, lo que cuenta (ya sabido) lo cuenta muy bien. El ritmo y la tensión no dan respiro al espectador, hay algún plano secuencia con la cámara al hombro muy bien planificado, el resto de planos son diferentes y llamativos (sobre todo los picados y contrapicados) y el miedo, nervioso primero y potente más tarde, hace acto de presencia rápidamente.
Los guionistas, Chad Hayes y Carey Hayes, no escriben nada del otro mundo (expresión poco apropiada al hablar de esta película) aunque esa etiqueta de estar basada la trama en un hecho real ayuda mucho a limar defectos, a que no se les dé importancia. Lo que cuentan, por cierto, es una adaptación muy libre de los sucesos ocurridos en la casa de la familia Perron (Rhode Island).
De entre los cuatro personajes principales, destaca el que encarna Vera Farmiga. El personaje y ella. Lili Taylor, Patrick Wilson y Ron Livingston, están bien aunque no hacen nada que merezca la pena resaltar.
Al igual que en El Exorcista, Los Pájaros o Al final de la escalera (en Expediente Warren se las homenajea claramente) los niños tienen gran importancia. Este es un ingrediente que no falla cuando hablamos de demonios, espíritus o cosas parecidas. Los Perron son padres de cuatro jovencitas que se mueven por la pantalla para acrecentar la tensión. Con demonios pegados a la espalda, hablando con espíritus, volando y eso.
Además de una partitura muy efectiva, la fotografía también lo es. John R. Leonetti hace un excelente trabajo. Esto tiene especial importancia al crear un clima excelente para que el relato fluya sin complicaciones en el género de terror. No vale cualquier cosa.
Este relato es conocido. No el mismo aunque los hay muy parecidos. El matrimonio Perron (Lili Taylor y Ron Livingston) compra una casa. Se mudan y se encuentran con un enorme abanico de asuntos sobrenaturales, terroríficos y espeluznantes. Los guionistas se toman la molestia de justificar el porqué no salen pitando de allí y lo hacen de forma simple aunque convincente (en este sentido los guionistas son cuidadosos y huyen de las chapuzas). Acuden al matrimonio Warren (Ed Warren-Patrick Wilson; Lorraine Warren-Vera Farmiga), expertos en esos asuntos. Y lo demás ya lo saben ustedes.
Hay momentos de gran tensión y el desenlace no es una idiotez como ya ha ocurrido en otras películas. Expediente Warren: The Conjuring es una buena película de terror que roza los tópicos aunque James Wan logra no caer en ellos sin la astucia suficiente como para que el espectador crea estar viendo algo alejado de esos territorios.
Una excelente opción para los que quieran pasar un mal rato. Nadie saldrá defraudado del cine. Es más, muchos dormirán con los pies bajo las sábanas por si las moscas.
© Del Texto: Nirek Sabal


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