Lola Versus: Un sello indie para lo convencional

Lola Versus se presenta con el sello indie americano. Y tiene de todo menos de indie.
Daryl Wein nos plantea una propuesta muy manoseada, poco atractiva, pesada y muy alejada de lo que debería ser cine indie. El guión, firmado por el realizador y la actriz Zoe Lister Jones, es más una acumulación de chistes ramplones y situaciones sin interés que otra cosa.
Los personajes son tan arquetípicos, tan cercanos al tópico más irritante, que dejan de interesar desde muy pronto. Lo que quiere ser normalidad se convierte en tostón, la falta de profundidad en las psicologías de los personajes hace imposible cualquier posibilidad de empatía con ellos; la música se inserta por las buenas para que aquello parezca una película independiente y moderna, pero no termina de funcionar bien (mejor escuchar un disco y te libras del paquete).
Lola Versus intenta narrar la separación de una pareja y cómo afecta esto a la vida de los implicados, que son él, ella y los amigos de ambos. Lógicamente, esto es algo que nos han contado un millón de veces y hace falta una gran dosis de originalidad en el punto de vista para conseguir algo nuevo. Lola Versus carece de originalidad. Además, absolutamente. Todo son clichés, situaciones conocidas y causas más que suficientes para el rechazo.
Greta Gerwig es Lola. Una acriz con pinta encantadora y que está por descubrir. El día que le den un papel importante sabremos si es verdad o no que tiene el potencial que se intuye. Zoe Lister Jones hace de amiga de Lola. Se supone que es la graciosa. Por esa razón la actriz se quedaría con el papel en el reparto. Pero resulta ridícula, histriónica y estereotipada. Los chicos, Joel Kinnaman y Hamish Linklater, meros acompañantes sin espíritu.
Prescindible. Muy prescindible. Tal vez los adolescentes se puedan divertir con alguna escena. Por pura empatía, no porque sean tontos. Por lo que me temo que no será así.
© Del Texto: Nirek Sabal


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