Redención (Tyrannosaur): Animales

La propuesta de Paddy Considine, director y guionista, está clara. Explora y nos arrastra en el intento. La mugre y sus aledaños son el escenario. Los protagonistas, todos nosotros. Nuestra parte más animal, esa que sólo tiene una capacidad limitada para asumir la humillación, esa que explota en violencia descontrolada.
No plantea un guión pretencioso, ni novedoso, ni rebuscado. Es más, se trata de una trama bastante corriente. Pero los ingredientes con los que aliña el asunto son enormes, monumentales. Redención es una película difícil de ver. Arruga al más bravucón de los espectadores. Por su conjunto, por lo bien contado que está hasta el último de los detalles.
Peter Mullan arrasa todo lo que encuentra en su camino interpretativo. Fantástico. Aporta una credibilidad fuera de lo normal. Por cierto, ni se les ocurra ver la película doblada. Esta es de las que hay que ver en versión original. Encarna el personaje de un hombre alcohólico, viudo, amargado, arrepentido, conocedor de lo que tiene en las bodegas propias, es decir, que sabe lo repugnante que puede llegar a ser una mala persona. Le acompaña, en el otro papel protagonista, una sorprendente Olivia Colman. Nueva por estas tierras del cine, pone patas arriba todo lo que toca. Está espléndida en su papel.
La película no es que sea una maravillosa muestra de lo que debe ser una película de cine. Tan sólo, es correcta. Pero las interpretaciones son fabulosas.
La banda sonora es impecable. Acústica. Y las letras de las canciones profundas, elegidas de maravilla. Suena la música de forma precisa, ni antes ni después.
El guión, sin ser nada del otro mundo, presenta una cualidad maravillosa. Y es que se salpica de frases demoledoras, inteligentes; frases que mueven la acción en dirección correcta.
Ahora bien, risas, lo que se dice risas, ni una. Redención es una película durísima, inquietante, dolorosa. La pantalla se llena de grises, de tonos sepia, de luces que apagan la imagen o enloquecen cualquier atención prestada en los momentos de conflicto. Es una bajada a la bodega de los personajes. Ellos, los espectadores, todos juntos para ahogarse entre la miseria.
Es una de las películas que más me han emocionado en los últimos tiempos. Es una de las películas que volveré a ver pronto para descubrir los matices que se quedaron aislados. Es una obra de cine independiente que muchos deberían ver para poder comparar con la gran cantidad de trabajos que llegan con fama de extraordinarios siendo mediocres.
No se la pierdan. Es impresionante.
© Del Texto: Nirek Sabal


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