Total Recall: Refrito desquiciante

Esta película no es un remake. Es un refrito.
Blade Runner, pero en cutre. Yo, robot, versión desastre. El quinto elemento sin gracia. Si me apuran una gotita de Star Wars. Y un recuerdo al Total Recall original. Todo ello debidamente agitado por unas manos torpes y destrozonas.
Desde el principio de la película todo parece excesivo. Todo parece una mala copia que trata de ganar puntos a base de enloquecidas persecuciones, efectos visuales y especiales desmesurados (están muy bien aunque son como una apisonadora para lo poco que ofrece la película), diálogos estúpidos que nos los podría escribir ni Lucía Etxebarria en estado de plenitud, una trama que destroza todo a su paso, unas interpretaciones sosas y una música propia de banda de pueblo. Hacía mucho tiempo que no me arrepentía tanto de ir al cine.
La película se llena de pantallitas como las de Minority Report que inundan un mundo demasiado deudor de Blade Runner. El director, Len Wiseman, entiende que llenando de chinos, japoneses o coreanos el escenario ya está todo bien. Pero se equivoca porque no viene a cuento. Por cierto, el diseño arquitectónico es de lo poco que se libra. Y con eso comienza a contar una historia completamente absurda. El director también equivoca el concepto de ciencia ficción. Cree que cualquier chorrada cuela. Como la cosa es futurista todo vale. La vulgaridad con la que se enfrenta cada asunto de la trama es alarmante, aburrida e irritante. La pregunta es ¿para qué hacer una cosa así?
Lo poco bueno que tiene la película se queda en nada. Bien porque una chapuza lo oculta, bien porque prevalece en exceso sobre lo que debería ser fundamental. Un espectador normal y corriente, nada de exigentes, se pregunta qué le están contando sin tener una respuesta cerca a la que agarrarse. Y eso poco bueno no es el trabajo de Colin Farrell, Kate Beckinsale, Bryan Cranston, Bill Nighy o Jessica Biel, que parecen más aburridos o de vacaciones que defendiendo un papel. Lo poco bueno es visual. Bonito y vacío.
Total Recall es una película prescindible. Si pueden evitar perder un par de horas (además de prescindible es excesiva en el metraje, una especie de tortura sin fin) elijan otra cosa en la cartelera.
© Del Texto: Federico de Vargas y Expósito


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