Men in Black 3: Más de lo mismo

Barry Sonnenfeld presenta la tercera entrega de Men in Black. Supongo que intentando escapar de la segunda que fue un pequeño desastre y tratando de acercarse a la excelente primera. Pero consigue más poco que mucho. Todo se queda a orillas de lo que es una comedia llevadera para el espectador que incluye una última parte lacrimógena que no viene a cuento en una película de estas características. Debe ser que Etan Cohen, el guionista, es fan de Toy Story 3 y le gustó ese punto que entre niños puede llegar a funcionar más que bien.
El guión de la película no es, ni mucho menos, redondo. La historia está traída por los pelos y eso se deja notar en, por ejemplo, las justificaciones de lo que sucede. Es lo que tienen los viajes en el tiempo. El lío es enorme y si no te fijas bien en lo que cuentas metes la pata con facilidad. Ni redondo ni interesante porque es más de lo mismo. Por más ingredientes que le pongas a la ensalada no deja de ser eso, una ensalada.
Will Smith se pone a pilotar desde el principio haciéndose dueño de la pantalla. Pasada una primera parte en la que se acompaña de Tommy Lee Jones, aparece Josh Brolin que, todo hay que decirlo, está muy divertido y creíble. Tommy Lee Jones ya no está para carreras o persecuciones o aventuras y se lo quitan de encima con astucia. Emma Thompson está por allí, pero si no estuviera.
Hay momentos divertidos (los menos) y otros en los que los efectos visuales (no están mal) y el movimiento histérico de la cámara se hacen con el control. A falta de ingenio lo mejor es volver tarumba al espectador.
Entre el aburrimiento de Tommy Lee Jones intepretando y la locura visual, el asunto se pone difícil de aguantar.
Seguramente, lo mejor de la película es la aparición de un Andy Warhol que resulta ser un hombre de negro que ya no sabe qué decir para seguir dando el pego. Y es que lo sesentero se apropia de la pantalla. Si ese final a lo Toy Story 3 aparece como salvavidas de última hora, el estilismo Mad Men también lo hace. Lo que funciona se aprovecha ¿no?; eso debió pensar Barry Sonnenfeld. La película se sujeta en la animación  por ordenador. Y eso, en principio, no es malo. No lo es salvo que descuides lo demás. Y ya he apuntado que los errores no son pocos.
Eso sí, Men in Black 3 no es un paquete. Se deja ver y te hace sonreír más de una vez. No es tan mala como la segunda parte y ni se acerca a la calidad de la primera. Te entretiene y poco más. Esto es lo que se puede decir de la película. Ahora que cada uno haga lo que quiera.
© Del Texto: Nirek Sabal


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