Mogambo: Triángulo amoroso en la sabana

Podría empezar con un Once upon a time porque hubo un tiempo en que el cine, el buen cine, se nutría de historias, de buenas historias y de monstruos de la interpretación que actuaban para la gran pantalla. Clark Gable, Ava Gardner o Grace Kelly, entre muchos otros. Pero podría también empezar con aquello de Once upon a time porque la censura de un país cambió diálogos y parentescos de los personajes de una película para que una historia sobre las pasiones amorosas (Mogambo significa pasión en swahili)  se diluyera hasta quedar en una historia sobre las dudas, los celos y el enfrentamiento por amor, en el incomparable marco de del continente africano
Eso que ahora les cuento es lo que ocurrió con Mogambo, película que en 1953 rodó John Ford.  Victor Marswell (Clark Gable), cazador, es el propietario del pequeño hotel África y organiza safaris. El matrimonio (transformado por censura española en hermanos para evitar el espinoso adulterio de la película), formado por el zoólogo Donald Nordley  (Donald Sinden) y por Linda (Grace Kelly), se trasladan hasta África para que el doctor investigue sobre la conducta de los gorilas. En el hotel, el matrimonio coincidirá Eloise Kelly (Ava Gardner) una mujer instalada en África para cambiar su vida. El matrimonio Nordley , de lo más insubstancial y aburrido, se tambalea cuando Linda se enamorará irremediablemente de Marswell quien, por el gusto de lo prohibido empieza a sentirse atraído por la esposa del zoólogo. Sin embargo, el triángulo está servido porque la presencia de Eloisa (Gardner), no es cualquier cosa, sino la de una mujer apasionada. El triángulo amoroso de esta película de aventuras y safaris -en la que los animales no son los que se utilizan de attrezzo en las bellísimas escenas del metraje, sino que lo son los humanos que interpretan a los tres personajes que entre intrigas, celos y amores desenfrenados- intenta llevar adelante su vida.
La película se sostiene sobre las dos actrices: Kelly que encarna la dulzura, la ingenuidad aparente; y Gardner la sensualidad, la chispa. El punto de conexión entre ambas es el macho alfa –Gable- que no es más que un elemento en el que se apoyan la dos actrices para mostrar las posturas de dos mujeres que se enfrentan entre ellas y consigo mismas por el amor a un hombre.
Mogambo es una de esas películas de aventuras intemporales, de la que se dice que su director tuvo muy poco interés por ella, pero lo cierto es que, lo tuviera o no, el resultado fue una película con una fotografía estupenda; la sabana africana da para eso y mucho más; y una historia que, si bien hoy puede parecernos antigua y un tanto ñoña, no ha pasado de moda. Los triángulos amorosos han existido siempre y existirán nos pongamos como nos pongamos.
Una película estupenda a la que yo sólo le veo una pega, el final, sí, pero eso que lo decida cada uno.
© Del Texto: Anita Noire


Imagen de previsualización de YouTube


Comentarios cerrados.