Arthur Christmas: Operación Regalo

Ir al cine sabiendo que estarás rodeado de niños, bolsas de palomitas, padres dormidos o que creen que en el cine (para niños) sus hijos pueden hacer lo que les venga en gana, es un riesgo. Enorme. Puedes salir sin haber prestado atención a la película, con los pantalones llenos de pisadas del compañero de butaca y con un cabreo de los grandes. Pero para hablar de cine hay que asistir a las proyecciones. Y si tienes hijos pequeños, como es mi caso, hay que asistir hables de cine o de política.
Efectivamente, el cine era como el patio de un colegio. Sin luces, eso sí. Y la sala estaba medio vacía. Cosa extraña tratándose de un domingo. Es lo que tiene hacer una mala campaña de comunicación y competir con El gato con botas. Pero esta vez me ha dado un poco igual. Me lo he pasado, francamente, bien.
Arthur Christmas: Operación Regalo es una película divertidísima. La primera media hora tiene un ritmo narrativo sensacional. A partir de ese momento, la cosa va a menos y la trama visita los lugares tópicos aunque no pierde la gracia. La animación está muy bien (no puedo decir nada del 3D puesto que he visto la versión digital), los diálogos son muy locos y ocurrentes. Los personajes crecen con rapidez sin dejar detalles sueltos. En conjunto, se trata de un buen trabajo aunque, al tratarse de una película infantil, el metraje se hace algo largo. La excusa de hacer películas para niños que puedan ver los padres sin aburrirse se ha convertido en un cheque en blanco para alargar tramas muy simples haciendo pequeños guiños a los adultos.
Arthur es el hijo de Santa Claus. Uno de ellos. Bastante patoso y todo bondad. Una niña se queda sin su regalo a causa de un error y decide viajar hasta su casa para evitar que deje de creer en la navidad y en la figura de Santa. Un hermano al que se le dan mal los niños, un abuelo que fue Santa durante años, el actual titular del trineo (gigantesco y último grito tecnológico), una madre internauta y miles de elfos especializados en sus trabajos; serán los compañeros de aventuras de Arthur. El viaje alrededor del mundo del muchacho es toda una experiencia para los niños que aprenderán cómo es posible que los regalos lleguen a tiempo y a todos los lugares del mundo.
Merece la pena ir al cine para echar un vistazo a esta película. El mensaje es sencillo, el desarrollo de la trama muy entretenido, los efectos visuales espectaculares y prepara el camino para que la navidad llegue con una nueva experiencia dentro del cine. Aficionarse a esto de ver películas es algo que llega desde la experiencia. Y los niños son esponjas para las cosas del aprendizaje. Además, es raro escuchar aplausos en una sala de cine salvo que sean niños los que se tragan una película con entusiasmo y sin prejuicios. No dejen de llevar a sus hijos, sobrinos, nietos o a los niños que les endosan sus amigos para poder ir a la cena de la empresa. Ustedes tampoco se aburrirán.
© Del Texto: Nirek Sabal


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