Mentiras y gordas: Una de las peores películas de la historia

Lamentable espectáculo. Y creo que soy generoso diciendo algo así.
Un grupo de muchachos y muchachas se pasean por la pantalla. Vestidos, desnudos, drogados, sin drogar, descubriendo que son gays, bailando, follando. En realidad es lo de menos cómo aparecen o desaparecen. Son un grupo de chicos y chicas estupendos que no interpretan ni en sueños moviéndose al son de un guión completamente vacío. Creo que no hay una sola frase en toda la película que tenga un mínimo de profundidad. Todo es un desastre.
Intenta el director dar un toque moral al final de la película y reparte moralina barata. No sale, ni una sola vez, del territorio de tópico. Es increíble, pero no lo hace ni una sola vez. Los personajes son planos. Eso es muy difícil de conseguir. Ni queriendo le hubiera salido así de mal. Tratándose de una película en la que se muestran varios millones de fiestas alguien podría pensar que la música destacaría. No. Es otro tostón.
De verdad, no exagero. Es de las peores películas que he visto en mi vida. Y lo más indignante es que este producto va dirigido a los jovencitos. Si puedo, intentaré hacer desaparecer la copia para que mis hijos ni se acerquen a semejante bazofia.
Lo dejo aquí. No creo que merezca la pena malgastar ni un minuto más de mi tiempo.
© Del texto: Nirek Sabal


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