Acción Mutante: Palitos de cangrejo en el espacio


Acción mutante, ópera prima de Alex de la Iglesia, fue muy, muy aplaudida. El director estuvo nominado en los premios Goya. La película, además, fue nominada en cinco categorías más y consiguió premio en tres de ellas. La crítica recibió, en general, la obra de De la Iglesia con grandes aplausos y entre mimos. En taquilla funcionó divinamente. Todo fue la mar de bien.
Pero qué quieren que les diga. La película no es para tanto. Y, desde luego, vista hoy da para muy poco. Los años no han pasado sin dejar hecho un solar el espacio que se quedó ocupando esta película que satirizaba sobre una sociedad que ha ido a peor. Como ella misma. Tiene sus cosas buenas. El maquillaje está logrado. Algunas escenas resultan graciosas y está llena de topicazos que se intentan desarmar con un ingenio más cercano al chistecillo que a la fina ironía (la escena del pescador vasco espacial y su cargamento de palitos de cangrejo es buena de verdad). No hace falta decir que el guión, con la excusa de entrar en la ciencia ficción hispana y cutre, derrocha licencias por todos lados. El reparto defiende sus trabajos mejor que peor. Pero claro, defienden trabajos que se quedan lejos de lo que es un personaje con un mínimo de profundidad. Salvo el que interpreta Antonio Resines (nada del otro mundo) el resto de personajes son el límite de lo que son, es decir, una exageración sin más pretensión que llenar un hueco entre disparates.
La violencia de la película (muy al estilo del director) es extraordinaria. Y, ni hace torcer el gesto al espectador cuando debería, ni provoca la carcajada esperada. La trama es delirante. Claro, como los personajes son delirantes, los escenarios son delirantes y el espectador debería delirar desde el minuto uno, la trama tiene que serlo también. Y eso no funciona así. Eso es hacer trampas.
Vale, la película la ves y sonríes en algunos tramos. Pero en conjunto es un pequeño desastre que está en el lugar que le corresponde. Dentro del saco en el que se puede leer: olvidados.

El cine de Alex de la Iglesia ha evolucionado mucho. Ahora, es infinitamente mejor. En Acción mutante ya se dejan ver las constantes que este director ha ido utilizando sin descanso en todas sus películas. En ese sentido, la película presenta cierto interés. Pero no se hagan ilusiones. Si ya resultaba algo extraña y no gustaba a todo el mundo, me temo que hoy resulta muy ridícula y no gustará a casi nadie. Tengo dudas con los jovencitos. Igual este rollo cyberpunk sí les hace pasar un buen rato. Aunque no apostaría más de un céntimo de euro por la película. Puestos a que nos cuenten las cosas con esa estética, mejor ver Blade Runner. Vamos, digo yo.
© Del Texto: Federico de Vargas y Expósito


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