Robot Stories

¿Inteligencia artificial?  ¿Fuente de la vida eterna? ¿Somos vulnerables frente a la tecnología? ¿Qué incidencia tienen sobre nosotros? ¿Inteligencia artificial para educar humanos? Podríamos seguir horas y horas haciéndonos preguntas de esta índole
Robótica, sentimientos, sobrecargas, estudios lógicos, alteración de lugares comunes etc. Estos son algunos de los rasgos que minuto a minuto iremos descubriendo en este conglomerado de cables y códigos binarios. Es preciso aclarar que esta película, invita como otra cualquiera a coger palomita y bebida, pero lo que es más sorprendente, invita a coger papel y lápiz (pluma para los más nostálgicos) y realizar un meticuloso análisis sociológico.
Greg Pak enuncia alarmantes realidades  dirigidas al espectador inquieto, ofreciendo a la par soluciones que  mejorarán el mundo en el que aparentemente vivimos a fuerza de  ceros y unos.  Fragmentando el continuo en cuatro estadíos, en principio diferentes, pero con el comentado trasfondo común, Pak nos asegura en un primer momento que en un futuro aparentemente cercano, no será tan difícil llegar a ser el padre que siempre se quiso, ya que podrás ponerte a prueba con El bebé robot. Si, es lo que pensáis, estamos hablando de un tipo de  ciber-nenuco del futuro (ojos, boca, forma oval y puerto USB), pero  hemos de puntualizar una cosa, estos adorables muñecos,no son cosa de niños ya que aunque siendo robots, siguen teniendo  las carencias y reacciones de un bebé humano. Si en realidad existiese este tipo de infantes otro gallo cantaría, aunque el avance  hacia un mundo  perfectamente deshumanizado fuese vertiginoso.
En el segundo estadío, encontramos un robot involuntario. Puntualizando el término robot involuntario, diremos que  el protagonista de estos minutos, sufrió un descuido desencadenando un accidente que salió caro. Ahora lo puedes ver postrado en una fría cama de hospital conectado a máquinas que no hacen otra cosa que respirar por él convirtiéndolo en robot que nadie quiso ser. Con la robotización del joven emergerá un aura de falsa esperanza para la familia, los cuales creerán firmemente en la existencia de un último halo de vida-muerta en ese cuerpo inerte.
Nunca un robot despiezado redimió pecado alguno.
El Cyborg affaire, se personará en el tercer estadío. ¿Existe el amor de máquina? ¿Un Cyborg detentando sentimientos humanos? Sorprendentemente en esta ficción, todo se puede hacer realidad. El amor no es sólo cosa de cinco sentidos, también es posible entre cables  e interruptores. Amor entre personas 200% eficientes, amor entre monstruos 200 % eficientes. Tecnofobia, rechazo morboso o el llamado sí pero no. ¿Qué límite es capaz de  exceder la prepotencia humana? Júzguelo usted mismo.
El tiempo implacable nos aproxima al último gran interrogante planteado por el director. ¿Podemos descansar en paz? Puede que este sea el más paradójico aunque bello capítulo de la cinta. Lo tomaremos como piedra de toque que nos hará cuestionar el valor de la existencia humana de aquí a unos años.
Si después de visionar este largometraje reflexionamos sobre lo que se nos ha ido ofertando y en las consecuencias que ello puede provocarnos, aseguro que intentareis poneros a salvo.
© Del texto: Ruby Fernández


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