La piel suave: Un recorte de periódico

En la página de sucesos de un periódico francés se anunciaba un crimen pasional ocurrido en una cafetería céntrica de París. Por lo visto, el conocido novelista Pierre Lachenay fue sorprendido cuando se disponía a tomar su aperitivo y asesinado por su propia esposa con un rifle que ésta llevaba envuelto bajo la gabardina.
Según fuentes secretas, los hechos se remontan a unos meses atrás cuando el famoso escritor volaba a Lisboa a dar una conferencia sobre Balzac y conocía a Nicole, una joven azafata de vuelo que le acompañaría en todo su viaje.
El famoso escritor, de carácter fantasioso y sensible, se dejó llevar por las bonitas medias de Nicole, sin darle mucha importancia a esta relación tan tierna e inmadura de fondo literario e idílico que poco tiempo después le llevaría a un fin catastrófico y desgraciado sin remedio.
A su vuelta de Lisboa, Pierre y Nicole continuaron su relación a escondidas de Franca, esposa de Pierre.
La Señorita, niñera de la pequeña Sabine, hija de Pierre y Franca, ha confesado que notó cierto nerviosismo en Franca los días previos al crimen, pero que se lo achacaba al reciente divorcio del matrimonio, cuando Pierre decidió largarse definitivamente con Nicole a un bonito apartamento.
La Señorita dijo no saber absolutamente nada de este idilio porque ella y Sabine se mantenían muy distantes del matrimonio, centrándose en las tareas escolares de la niña y en probar los modelos de trenza que copiaban de Vogue.
Cuando Pierre llamó a Nicole para darle la sorpresa de su inminente divorcio, quedó con ésta en el bonito apartamento que había elegido para residir juntos. Según los ancianos vecinos del 2ª Izquierda, que, aglutinados en la pared, escucharon toda la conversación, Pierre propuso ilusionado a Nicole la nueva vida que les esperaba juntos y la libertad de que disfrutarían en adelante sin más nadie que ellos mismos. Pero, sorprendentemente, Nicole rechazó la oferta porque se sentía mucho más atraída por la vida del frenesí y la aventura más que por una monotonía matrimonial demasiado comprometida para su corta edad.
Pierre, defraudado y patidifuso por la reacción de Nicole, abandonó enseguida el apartamento y buscó una cabina telefónica para llamar a Franca. Pero la Señorita le informó de que la señora Franca acababa de salir a la tintorería, así que Pierre dejó el recado de que esperaría a Franca en un café. Era un asunto urgente.
Según la Señorita, el señor Lachenay habló en un tono muy exaltado, atreviéndose, incluso, a confesar que le pareció que el señor Lachenay buscaba, urgentemente, una reconciliación con Franca.
Cuando Franca descubrió en la tintorería el resguardo de revelado de fotos que Pierre tenía en el bolsillo de su americana, se dirigió inquieta a la misma tienda de fotografía a recogerlas.
Mientras Pierre esperaba impaciente en el café, convencido de volver con Franca a la seguridad matrimonial olvidándose de más amoríos desenfrenados, Franca ojeó por las avenidas las cientos de fotos apasionadas de Pierre y Nicole durante los últimos meses, se dirigió perturbada a casa y cogió un rifle del armario que envolvió en periódico y escondió bajo su gabardina.
Los numerosos testigos que merendaban en el café dónde esperaba Pierre, coincidieron en la misma versión:
Una mujer con gabardina beige entró repentinamente en el café, inexpresiva y decidida se acercó al hombre que merendaba en la mesa del fondo, y, sin dejarle pronunciar una sola palabra, arrojó un puñado de fotografías sobre la mesa, disparándole inmediatamente al hombre con un rifle que sacó de su gabardina. El cuerpo muerto de Pierre cayó sobre las bucólicas fotografías y la mujer se dejó caer serena y sonriente a la espera de la policía.
La piel suave fue un recorte de periódico escrito y dirigido por el más maravilloso cronista de sucesos y el hombre con el que me hubiese casado solo para hablar de El lirio en el valle y otras maravillas de BalzacFrançois Truffaut.
© Del Texto: Sonia Hirsch


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