Scream 3: El pasado es el origen

‘’Si el asesino regresa, y hablo en serio, hay varias cosas que debéis recordar. Si sólo es una continuación, se aplican las mismas reglas, sin embargo hay un elemento decisivo: Si de pronto surge una inesperada historia del pasado y eclipsa la historia actual, las reglas de una continuación dejan de servir. Porque dejará de tratarse de una continuación, para convertirse en el último episodio de una trilogía.

¡Exacto! Es poco frecuente en el género de terror pero existe, y es una fuerza que hay que tener en cuenta, porque las verdaderas trilogías acaban volviendo al principio, y descubriendo algo que no era cierto. ‘’El padrino’’, ‘’El retorno del jedi’’, todas revelaban algo que pensábamos que era verdad y no lo era. Si es una trilogía, tened en cuenta las siguientes super-reglas de la trilogía:

1) El asesino es sobrehumano, de nada sirve pegarle un tiro ni apuñalarlo. En la tercera entrega tenéis que criogenizar su cabeza, decapitarle o hacerle estallar.

2) Cualquiera puede morir, incluso el personaje principal.

3) El pasado puede volver y patearos el culo. Tenéis que olvidaros del pasado, porque el pasado nunca descansa. Cualquier pecado cometido en el pasado va a estallaros en las narices y os destruirá.’’

Randy

Última película de esta más que brillante trilogía de terror, donde todo lo planteado en las anteriores entregas desemboca en un perfecto acto final no apto para cardíacos. Wes Craven nos sumerge ahora en plena meca del cine, en el corazón de Hollywood, finalizando así su metadiscurso y crítica a la industria para la que él mismo trabaja, una industria que destroza y sumerge en el olvido a muchísimas personas. Sidney Prescott (Neve Campbell), la protagonista, ha acabado aislada en una casa en la montaña, con seguridad extrema, evitando todo contacto humano que no sea su padre, trabajando desde una línea telefónica destinada a la atención a la mujer, acosada por fantasmas del pasado, su madre asesinada. Mientras tanto, un circo se ha montado a su alrededor con las anteriores masacres: películas, reportajes, merchandising, y los supervivientes de la segunda parte completamente desvirtuados por la fama y el dinero de una desgracia que incluso ellos mismos vivieron (la reportera Gale Weathers interpretada de nuevo por Courtney Cox, el sheriff Dewey, interpretado por David Arquette, y Cotton, el que era cabeza de turco en la primera y segunda parte, interpretado por Liev Schreiber). Puñalada 3 es la nueva película de los sucesos de Woodsboro, y de repente, los personajes del reparto han empezado a morir asesinados uno tras otro. Este hecho capta la atención de Sidney, que sale de su escondrijo como un ratón a la trampa con queso, pues el asesino con cada muerte deja una foto de Maureen Prescott (la madre) de cuando era una jovencita, destapando una ola de secretos que se creían más que enterrados, y haciéndole ver a la protagonista que el pasado siempre vuelve de una forma u otra, llegando a descubrir el origen del por qué su madre coqueteaba con todos los hombres con los que podía. Y es que, como en todo, un suceso, por minúsculo e insignificante que parezca, puede crear toda una generación de desgracias ajenas y no ajenas, traumas y complejos que se heredan hasta el inevitable choque donde uno no puede evitar preguntarse ‘’¡¡¿por qué cojones no me dejáis en paz, panda de tarados, psicóticos y esquizoides?!!’’

Un film que refleja de forma extremista cómo se le puede destrozar la vida a la generación venidera por los pecados que uno cometió en su pasado. Porque está más que visto que lo que influye en unos, le seguirá a los otros (y si no, pregúntenselo a un psicólogo), pero el ser humano es tan egoísta por naturaleza que no se preocupa de esas cosas cuando se es joven. Por lo demás, la película sigue el esquema de las anteriores entregas, incluso rozando un tono más burlesco al tratarse de una satirización del Hollywood que no vemos normalmente, ese lado casposo, pueril y frívolo que concierne tanto a actores, como directores y productores. Muchas muertes, sangre, más acción, mucha oscuridad, juegos macabros, guiños al espectador más freak, cameos de Jason Mewes y Kevin Smith como Jay y Bob el silencioso, Carrie Fisher (nuestra querida Princesa Leia de Star Wars que vio como su carrera y vida fue a pique tras esta saga, recuperándola aquí Wes Craven, ya que el tema principal de la película va sobre cómo trata Hollywood a su gente), o el mismo director como visitante al plató de Puñalada 3 con una cámara de vídeo. No es chistoso ni nada. En definitiva, todo es más grande y mejor.

Con este film estrenado en el año 2000, justo al final del siglo XX, Wes Craven y Kevin Williamson daban carpetazo a una etapa, y todo parecía indicar que la pesadilla se había acabado.

Una década después, el silencio ha sido interrumpido por una nueva generación. En unos días os hablaré del estreno de Scream 4, y cómo se ha adoptado un nuevo enfoque a una saga que aparentemente ya no tenía nada que ofrecer.

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© Del Texto: Gwynplaine Thor


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