Impresiones en la alta atmósfera: En alguna parte

Esta es una cósmica película sin cámara dónde las imágenes están pintadas directamente en el celuloide. La proyección se realiza a una velocidad de 24 imágenes por segundo, concentrándose unas 10.000 imágenes en los 7 minutos de duración de la película. Todas ellas pintadas a mano por el pintor y cineasta abstracto José Antonio Sistiaga, miembro del grupo Gaur, colectivo de vanguardia que revolucionó el arte vasco en los años 60.
Estas 10.000 imágenes de Sistiaga nos descubren un colorido universo de cometas movidos al azar; asteroides verdes, amarillos, violetas… Chispas, gases, nebulosas brillantes, novas y supernovas a velocidad vertiginosa y con el único sonido de una suave vibración en órgano. Imágenes extraterrestres, arrecifes imaginarios e islas ingrávidas que el mero hecho de contemplar ya resulta una extraordinaria hipnosis. Cómo fin, un insólito grito similar al graznido de una gaviota que multiplica la sensación de soledad de un universo inabordable y absolutamente lejano.
De esta película existen dos versiones: una dedicada a Nijinski y Oteiza, que termina en un vacío, y la segunda dedicada a Van Gogh, que termina con una explosión de luz.
El título fue inspirado en un cortometraje de José Montes-Baquer y Salvador Dalí titulado Impresiones en la Alta Mongolia y que incluyo en esta serie de experimentos.
Esta es la película que recomiendo a todos aquellos que deseen fervientemente partir de viaje a alguna parte, la que ustedes quieran.
El gesto de la belleza no pasa nunca de la melancolía o la sonrisa, y mejor aún si no llega (La deshumanización del arte).
© Del Texto: Sonia Hirsch


Comentarios cerrados.