Despedidas: Sobre la muerte

Una despedida es el comienzo de un reencuentro. Siempre lo es. Decir adiós significa dejar la puerta abierta a un abrazo de bienvenida.
Despedidas es una película magnífica. La firma Yojiro Takita. Habla sobre la muerte, sobre la relación entre personas y, de forma especial, sobre la emoción que siempre causa esperar que todo vuelva a estar en su sitio. Es una película emocionante de principio a fin, divertida (sobre todo en su primera parte llega a ser cómica), llena de matices que dejan al espectador en una situación inigualable para recibir el mensaje desde un lugar cómodo y agradable. Las interpretaciones son magníficas. La fotografía se presenta cuidada y exacta. La música (fundamental en el entramado narrativo) hace que lo visto se tiña para que aparezcan distintos tonos que enriquecen cada fotograma.
La carga mitológica de la película es casi aplastante. Se presenta desde el rito. El personaje principal debe dejar su trabajo en Tokio y viaja, junto a su esposa, a la ciudad en la que nació y vivió con sus padres. Allí, le contratan como amortajador. Aprende el oficio mientras su mujer no sabe a qué se dedica. Van produciéndose situaciones ridículas hasta que todo toma forma como definitivo. Y la muerte tras cada esquina, en cada secuencia, en cada nota de la banda sonora. Pero una muerte que no inquieta, que no asusta. Porque no parece ser el final. La muerte en la película de Takita es la antesala a un encuentro futuro, la solución a enigmas pasados, un estado que puede causar problemas pasajeros a los vivos y nunca a los muertos. La muerte es la vuelta a los orígenes. La muerte puede llegar envuelta en amor. ¿Por qué no? Y la muerte puede ser la ausencia desquiciante e incomprensible que se soluciona con la propia muerte.
Ante una forma de convivir en occidente con estos asuntos que se hace casi enfermiza, se recibe con gratitud esta otra que mira a la cara de vivos y muertos sabiendo que todo es lo mismo. Emocionante, de verdad.
Si echan un vistazo a la película (eso espero porque sé que pasarán un rato de lo más agradable) no olviden buscar, en su próximo paseo, la piedra que corresponda. Y no olviden meterla en un sobre y enviarla a quien corresponda. Tal vez sea el comienzo de algo tan necesario como la propia existencia: saber hacia qué lugar caminamos y al que tenemos que regresar antes o después. Ya entenderán a qué me refiero.
Excelente película. Eso es todo lo que se puede decir. Y ya está dicho.
© Del Texto: Nirek Sabal


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