Resident Evil AfterLife 3D: Los zombies son lo de menos

Nueva película de esta saga basada en la famosa franquicia de videojuegos creada por CAPCOM, que dicho sea de paso, se asemejan ambas cosas lo que una manzana a un cacahuete.
El argumento: Alice (Milla Jovovich) vuelve a ser la protagonista de esta cuarta entrega en su lucha por destruir a la temible Corporación Umbrella, que todavía sobrevive al apocalipsis zombi (de la segunda y tercera parte si no las han visto) y sigue experimentando con seres humanos. En su periplo alrededor del mundo se encontrará con su mayor enemigo, Albert Wesker (Shawn Roberts), el cual le quitará los poderes que la hacían super-humana. Meses después de tal suceso, Alice irá en busca de Arcadia, lo que se cree que es el último refugio para la humanidad. O no. Nuevos personajes la acompañarán a lo largo de la hora y media que dura la película para desgracia de nosotros, meros mortales.
Un tostón épico que no tiene ningún sentido, incluso para los fans de los videojuegos que vemos como se cargan una saga con una fuerte complejidad argumental y la resumen con escenas de acción mal rodadas, personajes sin ninguna profundidad, con diálogos que dan más pena que gloria, y lo peor de todo es que no se ve el terror por ningún lado. Y la cinta en cuestión nos llega con el reclamo de la 3D, bastante cutre por cierto, ya que donde se nota más su uso son en las partes de tiros, explosiones y posturitas de la Jovovich. Todo en efecto Bullet-time, es decir, ralentizado para ver al máximo detalle los movimientos de los personajes y sorprender al espectador. Bueno, intentarlo, porque un efecto ya tan manido como éste no lo trago. Qué mal ha hecho Matrix.
Del maldito guión mejor ni hablemos porque no lo vi por ningún lado aunque se basa ligeramente en las entregas 4 y 5 de la saga de videojuegos (pero tan ligeramente que no merece la pena ni comentar diferencias), la fotografía es de pena, y lo peor es la notoriedad del maldito chroma con el que se ha hecho casi toda la película para el uso del maldito efecto 3D. Maldita moda iniciada por James Cameron y viciada por la industria. Maldito sea el efecto ralentizado y el 3D. Malditos productores. Y qué tontos son algunos directores. ¿Algún día Paul W. S Anderson se dignará a rodar una cinta de terror como hizo con Horizonte final?
¡¡¡Maldición!!!
Por lo demás, ¿queda algo que criticar?
Ah sí, la música. Mejor escucharla aparte, sin pensar que es del film.
En definitiva, lo único que recuerdo de la cinta es que todo iba a cámara lenta. Eso y las posturitas de la protagonista. Y hablando de zombies…¿había zombies?
© Del texto: Gwynplaine Thor

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