El americano: La película en la que no pasa nada de nada

Los motivos que nos pueden llevar a una sala de cine pueden ser muy variados. La elección de la película dependerá también de muchas otras cosas, por ejemplo del tipo de cine que le gusta a uno, de si va sólo o acompañado, de si lo que espera es encontrar una buena historia o simplemente una buena estética. Muchas cosas.
No sé cual es el motivo que me arrimó hasta El americano, porque no había leído apenas nada sobre ella y tampoco fue la intervención del actor protagonista George Clooney (no negaré a mí me pone por la cara de machote que tiene). Supongo que entré a verla porque pasaba por allí, por una de las pocas salas de cine de mi ciudad donde aún es posible ver buen cine y era la que estaba a punto de empezar.
El americano, es una película dirigida por Anton Corbijn, basada en la novela Un caballero muy reservado de Martin Booth. A Corbijn sólo se le conocen dos películas, esta y la anterior, Control, sobre la vida Ian Curtis, vocalista de Joy Division. Corbijn es fotógrafo (ahora también director de cine). Durante gran parte de su trayectoria profesional se ha dedicado a la producción y dirección de vídeos musicales. Eso, se le nota.
Y digo que se le nota porque no tiene ni idea de dirigir algo que tenga una duración que vaya más allá de los tres minutos y medio, que es lo que acostumbra a durar un video musical. Dirigir una película, entiendo, tiene algo que ver con controlar el guión de lo que uno va a rodar. Tener una historia controlada desde que empieza hasta que termina. Donde todo tenga un porqué. Explicar una historia en tres minutos nos obliga a condensar; explicarla en dos horas, nos obliga a ser prudentes, a tener un buen manejo a la hora de narrar la historia. Y ahí es donde al director de se le escapa esta película. Tiene algunas cosas buenas, la fotografía por ejemplo, pero nada más.
Particularmente, creo que la fotografía de Anton Corbijn es buena, incluso en ocasiones, muy buena, y en esta película, la verdad, es una de las mejores cosas que tiene. Los planos repetidos de una sinuosa carretera en la Italia más rural y profunda, los planos cortos de los protagonistas, tiene mucha miga pero…, siempre hay un pero cuando uno se introduce en campos que no son los suyos o que no se los ha trabajado lo suficiente.
En este caso, la película es floja, muy floja y tiene unas lagunas tan bestiales que es difícil de encontrarle un mínimo sentido y coherencia. Los actores están regulares, más bien flojitos. Ni Clooney se salva.
Voy a intentar explicar de qué va: Jack (George Clooney) es un asesino a sueldo. La película comienza con una escena en la que se ve a Jack en una cabaña en medio de la nada, rodeado de nieve, sentado en el suelo frente a una chimenea y con la espalda apoyada en la cama donde, como no podía ser de otro modo, reposa tumbada en pelota picada, un mujer haciéndole arrumacos. Tras un polvo que imaginamos de impresión (por lo encantador de la escena y lo contentos que se les ve), Jack y la chica salen de la cabaña a pasear por un paraje con nieve hasta las rodillas. En mitad del paseo, alguien, no sabemos quien, dispara contra la pareja. Jack termina matando de un disparo al desconocido ante el estupor de la chica que le acompaña. Como es un asesino, envía a la chica a la cabaña para que llame a la policía y, pese a los polvos maravillosos que se adivinaban habían mantenido, en cuando le da la espalda le descerraja un tiro en la cabeza. ¿Por qué? Pues vayan ustedes a saber. Sigo: Sin son de continuidad, Jack aparece en Roma, en la estación Termini y desde allí contacta con quien parece ser su jefe con el que se encuentra en un bar, le pregunta, poco, Jack habla muy poco, que es lo que ha pasado con los suecos (aquí nos enteramos de que aquello era Suecia). Tras esta mini conversación en la que nos enteramos que a la chica a la que le pega un tiro, no tenía nada que ver con la movida, que sólo era una amiga, recibe instrucciones de esconderse, hasta nuevo aviso en un pueblo de los Abruzo italianos. ¿Por qué? Pues tampoco lo sabemos. Sigo: Como Jack es asesino pero no tonto, se va a un sitio distinto al indicado. Allí recibe el encargo de Mathilde (Thekla Reuten) de proporcionarle unas armas. Jack que además es listo y con más recursos que McGuiber, la fabrica el solito en una casa que se cae de destartalada. Pero Jack, que es un asesino muy guapo, viste con clase, pero necesita muy poco, apenas una barra para las abdominales, vivé así, con un camastro y poco más. En el pueblo conoce a una prostituta, Clara (Violante Placido), que está buenísima, pero que no sabemos si es de los buenos, de los malos, si le va a traicionar o no, si intenta establecer una relación con él. Pero Jack, intuimos, está trastocado después de pegarle un tiro a su anterior pareja y mantiene las distancias. Mientras tanto se suceden unas cuantas carreras por el pueblo, con vespa por supuesto, durante las cuales intentarán matar a Jack ¿Por qué? Pues no lo sabemos, pero ahí están. Sigo: Van pasando los días y ….
Miren, que no pasa nada, que Jack quiere fugarse y abandonar la vida de asesino con Clara y son los suyos propios los que quieren acabar con él. Y como la película pretende ser una cosa seria y así como con mucho tema pues ya se pueden ir imaginando cual es el final de Jack.
Como pueden ver, todo muy pesado para llegar a nada. El argumento, que podría tener cierto sentido y ser ambicioso, se queda relegado a la nada. Los tópicos utilizados están tan manidos que aburren. Asesino y prostituta buscando vida distinta, ambos dos guapos a reventar y ambos con el cerebro plano, un cura que aparece por el pueblo e intenta hacerse amigo del asesino. No nos dicen nada, los personajes son tan livianos que parecen sólo apuntados.
Las omisiones y la falta de continuidad de la historia es una constante por lo que no se entiende el porqué ocurren las cosas, ni de donde vienen ni hacia donde van.
Dicen que Corbijn con esta película pretendía hacer un thriller (¿¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿¿), una especie de western contemporáneo, en el que hablar sobre la redención. Pues bien, mal intento Sr. Corbijn, deberá probar de nuevo porque esta vez no le ha salido nada bien. La película es un tueste que no lo salva ni el medio autista, cachas, buenorro de Jack ni la estupendísima Clara.
Un fiasco.
© Del Texto: Anita Noire

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