Cerro Bayo: Otra decepción para olvidar

CERRO BAYO – VICTORIA GALARDI – ARGENTINA – SECCIÓN OFICIAL A CONCURSO



Cerro Bayo es una comedia negra bastante extraña. Argentina. Ambientada en un pueblo cerca de Bariloche, bajo la estación de esquí de las montañas que se va a inaugurar y que da lugar al título.
Se inicia la película con la presentación de los personajes y el intento de suicidio de la matriarca, una mujer hosca y anciana, que permanecerá ya en coma todo el relato, como fondo al retrato del grupo familiar. Lo que viene después no procede explicarlo, pero la familia se va reuniendo como una serie de seres egoístas, en la que cada uno va a lo suyo, salvo excepción.
Los actores no terminan de estar mal, pero interpretan a espaldas unos de otros, creando una atmósfera de improvisación en la que se han dado por buenos incluso planos fallidos o mal resueltos, en aras de un naturalismo equivocado; cierto que esto resulta efectivo en los momentos de humor que salpican lo que realmente es una drama.

Porque lo que ocurre es que la comedia y el drama están mal compensadas y mal compuestas. Esto tiene su punto porque nunca terminamos de entender en qué momento llega la broma, hasta que ya es irreversible en la cabeza y la carcajada surge súbita, pero el momento es breve y escaso y la parte seria no tiene profundidad y no termina de arrancar. El resultado es que no funciona de ninguna de las dos maneras, aunque no se puede negar el interés que consigue mantener el guión hasta el final, en la espera de un remate brillante de la narración que nunca se produce.
Hemos seguido, pues, una serie de pequeñas mezquindades personales sin conexión ni coherencia, nos hemos reído en algún momento, pasamos un rato agradable y no tenemos nada que reprochar a los técnicos, y a los actores falta de empatía, de ensayos o de entendimiento con la directora, Victoria Galardi. Las interpretaciones se acercan más al psicodrama o a la constelación que a la construcción del personaje.
El cine argentino suele presentar productos más elaborados que éste, aunque parece que hay cantera en la dirección para futuros proyectos más sólidos.
Como hubo risas, el público aplaudió, pero ya habrá olvidado la película.
A mí me decepcionó.
© Del Texto: Ivor Quelch


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