Podslon: La justificación de todo un festival

PODSLON – DRAGOMIR SHOLEV – BULGARIA – SECCIÓN ZABALTEGUI, NUEVOS DIRECTORES

Por fin veo en este Festival algo talentoso e inteligente, y como suele ocurrir llega del lugar más inesperado, de Bulgaria, y demuestra que cuando hay verdadero talento, como es el caso de Dragomir Sholev, se puede hacer algo bueno, interesante, que nos entretenga, nos divierta y nos haga pensar, y reflexionar sobre nosotros, nuestras sociedades y su futuro. Sobre la incomunicación entre los seres humanos y el diálogo social e intergeneracional.
Las distintas administraciones, que tanto dinero se gastan en gilipolleces culturales, deberían estar obligadas a poner a disposición de la Comunidad películas así. (En parte lo han hecho aquí, hay que reconocerlo, pero no basta)
El talento del director lo salpica todo: el guión, conjunto con Razvan Radulescu y Melissa de Raaf, es una obra maestra; la fotografía y la ambientación son descarnadas, realistas y feístas, como corresponde al tema, y las interpretaciones, impecables y honestas. Todas, adolescentes y adultos. Cvetan Daskalov, Yanina Kasheva, Kaloyan Siriiski, Irena Hristoskova y Silvia Gerina.
Además, después de revolvernos un montón de cosas dentro y de provocarnos la sonrisa, y aún la carcajada, con un humor negro y finísimo, termina con un mensaje positivo y esperanzador. Porque todos podemos escuchar a los demás y aprender para conseguir un futuro mejor, para nosotros y para nuestros hijos, si los tenemos, y si no, plantearnos si no será mejor prescindir de la generación, si antes no somos capaces de articular sociedades más abiertas y dialogantes.

El adolescente Radustín, de doce años, vuelve a casa después de dos días fuera -y de darles a sus padres, lógicamente el gran disgusto- y vuelve con un par de amigos con los que está dispuesto a irse de nuevo. Sus padres no lo entienden, posiblemente tampoco los amigos y menos que nadie el adolescente Radustín.
A estas alturas, el espectador ya lo entiende todo gracias a una explosión, perdonen que me repita, de talento, y estamos en situación de pasar ochenta y ocho minutos inolvidables.
Busquen la película, presionen para que se distribuya a sus centros culturales y sus mediatecas, y si no es posible, no sean cutres y no la pirateen, así no solucionarán nada, pídanla a la productora o al director, insistan. Esta película se ha traído a España y se ha subtitulado con recursos públicos, su dinero, de sus impuestos. Merece verdaderamente la pena y es obligada para padres de adolescentes.
Es una película pequeña y honesta. Filmada casi entera en un interior. Hecha con pocos medios por un equipo joven, se merece premios y promoción. Una sola película así justifica un festival entero.
Desafortunadamente el público que aplaudió con ganas en el Teatro Principal era escasísimo.
A mí me ha entusiasmado.
© Del Texto: Ivor Quelch


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