Capitalismo, una historia de amor: La gran estafa

Capitalismo: Una historia de amor es el documental con el que Michael Moore quiso hacer patente que el sistema económico de Estados Unidos y, por tanto, del resto del mundo, es una cloaca. Algo que ya sabíamos hace mucho tiempo. Pero lo hace con ironía, presentando un montaje muy inteligente aunque algo tramposo. Cuando la cosa se pone lacrimógena todo se desliza hacía un territorio blandengue que no le va bien al conjunto y, a la vez, Moore olvida que, siendo una catástrofe absoluta todo este lío económico, no todo es tan repugnante como lo pinta. Alguna cosa buena tiene el capitalismo. Pequeña y escondida, pero está y en su documental debería aparecer.
El repaso a la economía norteamericana, a las injusticias que se cometen con los más pobres, a un sistema financiero dominado por unos sinvergüenzas descomunales, se presenta con el contrapunto de la percepción de las víctimas, con la opinión de los sacerdotes cristianos (en Estados Unidos, Dios y Cristo aparecen siempre que la cosa se pone fea para poder hacer lo que sea en su nombre). Y es un repaso que termina siendo más superficial de lo esperado (al menos para el que escribe). En favor de esa fina ironía que gasta Moore no aparecen cosas fundamentales. En un momento del documental, Moore entrevista a un tipo que explica qué es eso de los productos derivados en el mundo de las finanzas, eso por lo que el mundo se ha puesto patas arriba. Él no se entera de nada, el espectador no se entera de nada, el que lo va explicando se lía y no sabe ni lo que dice, pero nos quedamos con ganas de saber. Esta bien caricaturizar a una serie de elementos que han arruinado al resto del mundo (ellos son más millonarios que nunca) aunque estaría muy bien, de paso, conocer el problema en profundidad. Eso es lo que trata de hacer Moore sin alcanzar el éxito que buscaba.

En cualquier caso, no está mal que todo el mundo eche un vistazo a este documental. Se encontrarán con imágenes viejas que sirven para explicar cómo comenzó a gestarse este enorme disparate que vivimos, sabrán que la muerte de un empleado para algunas de las más importantes empresas de ese país es un negocio importantísimo, verán cómo una familia a la que echan de su casa por no pagar la hipoteca recibe 1.000 dólares el día que abandonan la propiedad porque la financiera les paga una última limpieza (la familia acepta hacer ese trabajo para conseguir algo de dinero), comprobarán que hay zonas completamente deprimidas en los Estados Unidos. Resumiendo, constatarán que este mundo es una pocilga.
© Del Texto: Nirek Sabal

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