Señales del futuro: Ale hop

Imagínense que ponemos juntas en un filme todas las cosas que ya hemos visto cien veces, conocemos y detestamos, y van y funcionan. Eso es lo que ocurre con Señales del futuro: Un padre joven y solo, que no puede con la vida, científico sideral para más señas, niño perseguido por peligros inciertos, tema apocalíptico, despliegue de efectos especiales, la mamma morta, Nicolas Cage, Extrañas predicciones, una morena algo distante (Rose Byrne), una pipa mazo grande (plateada ¿será un colt? Lo miro en internet y puede ser ¡Qué ojo tengo!), un arranque con revival de los 50´s, una casa victoriana, desvencijada y aislada (rollo Psicosis), unos hombres de negro que no sabemos quiénes son, y dos conejos blancos. ¿Lo pueden creer? Lo metemos en una chistera llena de dólares y… ¡Ale hop! ¡Funciona!
Tampoco les voy a decir que sea arte y ensayo. Son cuatro trucos muy bien utilizados y algún detalle finísimo (¡ese otoño de nueva Inglaterra con los árboles púrpura!). Sobran un par de accidentes de dudoso gusto y la traca final. Parece mentira que a los americanos (del norte) aún les queden ganas de ver catástrofes y lo digo por los accidentes y no por la traca final, no vayan a pensar que se la estoy reventando.
Tampoco se piensen que me gusta Nicolas Cage especialmente y que flipo.

La intriga se mantiene todo el tiempo aunque lo que es la trama, que es un despropósito, la vemos venir a distancia, pero no importa mucho. Dos cosas supercultas: La visión de Ezequiel y Beethoven, la séptima sinfonía, el allegretto del segundo movimiento.
El final es un poco excesivo, como en las fallas, y lo de intentar contentar a todos, sean apocalípticos, cristianos renacidos o nueva era no va a funcionar nunca. No se puede hacer una película que termine de tres maneras diferentes (pero la han hecho), sería mejor que eligieras el final a la carta después de rellenar un cuestionario (y si se equivocan que te devuelvan el dinero). ¡Otra cosa no tendremos los europeos, pero ideas!
En versión original se titulo Knowing y la dirigió Alex Proyas que no había hecho nada destacado antes.
No se puede pedir más: he pasado dos horas entretenido y creo que la película la regalaban con algún diario, así que lo más posible es que la hayan visto todos (los de izquierdas al menos) y piensen todo lo contrario. Un consejo para la gente de derechas: si la regala el ABC no la tiren, que está muy bien.
¡Yo es que alucino!
© Del Texto: Ivor Quelch

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