Arcadia: La siesta del borrego

Acabo de pegarme un sueño de campeonato, lo que en esta casa se llama pegarse la siesta del borrego. Debo decir que la culpa de tal desatino la tiene Costa-Gavras.
Ayer, compre un periódico de esos que te regalan una película y la que tocaba era Arcadia.
Debo decir que no la conocía y que cuando leía la sinopsis que aparece en el estuche del DVD pensé que me encontraría frente a una película de cine negro. Pero negra se me ha quedado la vista, oscura noche se me ha hecho el atardecer de este último día del mes de julio a los diez minutos de empezar la película. No sé si la culpa de la somnolencia es de Gavras o del desfuelle del que acaba de iniciar sus vacaciones, pero debo decir que me ha hecho conciliar un sueñecito reparador y que, como quería comentarla para este blog, pues como que la he tenido que volver a poner en el inicio y sostenerme los parpados que, por segunda vez consecutiva, amenazaban con hacer una caidita. Gracias a mi fuerza interior he conseguido llegar hasta el final.
El argumento: Bruno Davert (José García) es un alto ejecutivo de una fábrica de papel que lleva quince años dedicado a satisfacer las necesidades de los patronos y accionistas de la compañía. Debido a un proceso de reestructuración económica de la empresa, de la noche a la mañana, es despedido junto con cientos de sus compañeros. En principio la medida no le preocupa; es joven (tiene cerca de cuarenta años), cuenta con una preparación excelente y cree que no tardará demasiado en encontrar otro puesto de un nivel similar. Tres años después, aún sin trabajo, sólo tiene en mente sobrevivir y preservar su propio bienestar material, y salvaguardar el futuro de su esposa e hijos. Con la ayuda de un arma decidirá pasar a la acción y comenzar a aniquilar a su competencia de una forma ordenada y lógica. Al mismo tiempo prepara el asalto a la Corporación Arcadia, el último obstáculo entre él y el puesto laboral que ansía.
Entre bostezo y bostezo, reconozco que la película se me ha hecho un tanto pesada, pero quizá es cosa mía y esté realmente mejor que lo que a mí me parece. El tema es que esperaba una película de cine negro y he terminado frente a algo que no sé demasiado bien qué es. ¿Un drama? ¿Humor negro? ¿Cine negro? No lo sé, de verdad que no lo sé. Prefiero pensar que no le he cogido el punto y emplazarme para verla dentro de algún tiempo a ver si atino mejor.

Pese a ello, creo que puedo decir que Arcadia es la historia de una obsesión, la de un tipo que, en realidad, lo está consigo mismo, con lo bueno y genial que es, y que alucina con que la vida se le haya puesto de culo. Un tipo acostumbrado a manejar y de pronto no maneja nada. Y como las obsesiones son terribles pues da rienda suelta a ideas locas por intentar llegar donde quiere. Podría liarme a hablar de obsesiones, que de esas últimamente conozco muchas, y sufro las consecuencias de algunas, pero creo que mejor lo dejo para otro día no vaya a ser que me desvie del objetivo de este blog.
No se que más decir. Quizá, que volveré a verla de nuevo dentro de algún tiempo, porque posiblemente, por el amodorramiento que gasto, no me he enterado de la misa la mitad.
En conclusión: Que malo es ver cine cuando se tiene sueño. Y un último ruego, perdonen este bodrio que hoy les dejo, prometo ser más aplicada la próxima vez.
© Del Texto: Anita Noire

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2 Respuestas en “Arcadia: La siesta del borrego”

  • Isaac ha escrito:

    Pues no sé quédecirte, pero a mi me ha fascinado…

  • laura ha escrito:

    ARCADIA ES UNA PELICULA ESPECTACULAR, SI NO LE HAS AGARRADO EL PUNTO, ESTARIAS EN UN DIA DISTRAIDO, ES TENSA, NEGRA, MANTIENE EL INTERES Y LA ATENCION, COINCIDO CON ISAAC FASCINANTE!