Gran Torino: De castaña a normalucha


No me gusta ver películas precedidas de grandes halagos, de comentarios grandilocuentes o excesivos en su forma y en su fondo. Yo, que soy de fácil convencer, me creo lo que me dicen. Voy al cine y, yo que soy de fácil decepción, me cabreo cuando compruebo que la película es más normaducha que otra cosa. Del propio enfado, tiendo a valorar injustamente lo que veo. A la baja, claro. Esto me ha pasado muchas veces. Muchas. Y sólo he sido objetivo al hacer valoraciones cuando he mirado por segunda o tercera vez la película. De castaña han pasado a ser normaduchas. Muy pocas lograron convertirse en buenas.
Clint Eastwood es un actor que sigo desde hace muchos años. Creo que he visto todo en lo que ha intervenido, bien como director o bien como actor. Cada película sumada más me ha gustado. En ambas facetas.

 

Sin embargo, Gran Torino me pareció una película bastante justita en todos los aspectos. Para no mentir diré que la interpretación de Eastwood sobresale sobre la mediocridad de una fotografía desaparecida, un guión ventajista y facilón a más no poder o una dosis de moralina desproporcionada.
Esta película es algo así como un best seller en literatura. Funciona y funciona bien para el público más numeroso, un público no muy exigente que tiene ganas de pasar el rato, divertirse o llorar o creer que el mundo es maravilloso. Funciona entreteniendo; sus trampas son camufladas por una trama ligerita y llena de chistes, chascarrillos y heroicidades increíbles; los personajes se dibujan con bastante facilidad (no tienen dentro gran cosa). En fin, esas cosas que se venden de maravilla, no causan grandes problemas al que las compra y de las que se puede hablar con tranquilidad.
Gran Torino es previsible. Gran Torino es una película de tránsito para alguien que lo tiene todo hecho y quiere contar lo que le da la gana (me refiero a Eastwood). Gran Torino es una película del montón, una película que te tragas con gusto y vomitas con mayor placer. Gran Torino está, desde el primer fotograma, a punto de vaciarse de forma irremediable. Gran Torino trata de enseñar un mundo en el que las diferentes razas pueden llegar a ser una (mentira), en el que la esperanza es lo más importante y nos salva (mentira), en el que las personas terminan rendidas ante la amistad y el amor verdadero (mentira). Gran Torino es una película del montón. Por más que la veo me siento incapaz de pensar otra cosa distinta.
© Del Texto: Nirek Sabal

Keith Jarrett – No lonely nights


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