Sobre la trascendencia de una decisión. La decisión de Sophie.

¿Qué es lo que somos? ¿Somos el presente que vivimos? ¿Somos los recuerdos que arrastramos? ¿Somos el resultado de las decisiones que a lo largo de nuestra vida vamos tomando? De esto último, estoy convencida, somos la consecuencia de lo que vamos decidiendo a cada paso que damos y cargaremos por el resto de nuestros días con ello. En el peor de los casos, esos recuerdos, los nuestros, pueden llegar a dominar nuestra existencia hasta el punto de convertirse en lo que acabará por destruirnos, por transformarnos en seres atormentados por el dolor y la impotencia
La decisión de Sophie es la adaptación cinematográfica de la novela de William Styron,, que encumbró en los años ochenta, a la actriz Meryl Streep, por su interpretación del personaje de Sophie. Esta película lo que nos cuenta es precisamente lo destructivos que pueden llegar a ser los recuerdos, esos que, incluso sin quererlo, se nos clavan en el alma y no sabemos o no podemos encerrar en el fondo de algún sitio y tirar la llave al fondo del mar.
El narrador es Stingo (Peter MacNicol), un joven escritor que se muda a vivir desde el sur de los EEUU a Brooklyn. En el bloque de apartamentos en el que se instalará conoce a Sophie (Meryl Streep), una mujer intrigante; y a Nathan (Kevin Kline), su pareja, sumido en unos profundos y violentos cambios de carácter y sufriendo unos celos patológicos. Sophie y Stingo empiezan a tratarse y, mientras se enamoran, el joven escritor irá conociendo, mediante constantes vueltas al pasado, el drástico y terrible pasado de Sophie. Y en el trasfondo de todo el drama humano, el drama personal de Sophie, el Holocausto y la incidencia en su vida. La elección entre que sobreviva uno u otro de sus hijos, el terror que ello conlleva, la impotencia que por siempre quedará clavada en su vida. Sophie es un personaje complicado que no puede con la culpa de haber sobrevivido a los campos de exterminio nazi. Su única manera de seguir adelante es la creación de un mundo imaginario alrededor de Nathan, como única vía para poder huir del horror en que se ha convertido su vida.


Un pasado que resuena constantemente en el presente y que seguirá haciéndolo en el futuro. Porque a veces, sin quererlo, las circunstancias de la vida se escapan a nuestro control, provocándonos unos sentimientos que, en ocasiones, somos incapaces de gobernar llevándonos por derroteros que pueden hacernos rozar la locura o la excelencia, pero que no podemos gobernar. Y lo único que puede redimir la más grande de las tragedias es el amor, el sentirse amado y el amar apasionadamente.
Una película sobre los sobrevivientes al Holocausto Nazi y las terribles consecuencias personales, emocionales e íntimas que sobre ellos tuvieron. Sobre la trascendencia de las elecciones, sobre lo relevante de las decisiones, sobre lo imposible que es sobreponerse a determinados hechos. Una película desgarradora que creo no debe dejar de verse.
© Del Texto: Anita Noire


Comentarios cerrados.